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Artroscopia de rodilla, reparación de ligamentos cruzados

06-06-2014
Artroscopia de rodilla, reparación de ligamentos cruzados
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La rodilla es la articulación central de los miembros inferiores en los seres humanos.

La articulación de la rodilla puede sufrir la rotura de sus componentes, los más importantes son los ligamentos cruzados.

La mejor solución radica en la reparación mediante artroscopia de los ligamentos cruzados de la articulación de la rodilla.

La rodilla es la articulación central de los miembros inferiores en los seres humanos, con ella conseguimos movimientos de flexo-extensión que nos permiten caminar y correr.

De forma resumida, la articulación de la rodilla está compuesta por 3 tipos distintos de huesos (fémur en su parte superior, tibia en su parte inferior y rótula que cubre por delante a la articulación de la rodilla), 2 membranas de cartílago llamados meniscos y 4 fuertes ligamentos: ligamentos cruzado anterior, ligamento cruzado posterior, ligamento lateral interno y ligamento lateral externo. Entre los ligamentos cruzados y las demás estructuras se conforma la articulación de la rodilla que soporta la mayor parte del peso del cuerpo.

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Generalmente la articulación de la rodilla puede verse afectada de dos maneras, de forma traumática o de forma degenerativa.

Desde el punto de vista traumático, la articulación de la rodilla puede sufrir la rotura de uno o varios de sus componentes. De éstos, los más importantes son los ligamentos cruzados ya que proporcionan la mayor parte de la estabilidad de la rodilla.

La rotura del ligamento cruzado anterior es una lesión frecuente que puede producirse durante una actividad deportiva o por un mal apoyo. Se suele presentar cuando realizamos un movimiento brusco y rápido con la rodilla mientras tenemos la pierna plantada en el suelo, generalmente durante un movimiento de flexión y rotación hacia fuera de la rodilla, al cambiar de dirección rápidamente jugando a fútbol por ejemplo. En ese momento, es muy característico oír un crujido y sentir un intenso dolor a la vez que notamos como la rodilla comienza a inflamarse a gran velocidad.

El ligamento cruzado posterior es el que se lesiona con menor frecuencia. El motivo principal de esta "resistencia" a las lesiones del ligamento cruzado posterior es que para que esto ocurra es necesario un golpe directo sobre la rodilla cuando la tenemos flexionada. Generalmente la fractura o rotura de este ligamento va asociada a rotura de uno de los dos meniscos.

Cuando constatamos mediante la exploración física, resonancia magnética o artroscopia diagnóstica que alguno de los ligamentos cruzados de la rodilla se ha roto, es necesario intervenir quirúrgicamente la articulación para solucionarlo. En pocos casos, generalmente cuando la rotura es del ligamento cruzado posterior, es posible su reparación parcial mediante un método conservador.

Ligamento cruzado anterior

En el caso de llevar a cabo la reparación quirúrgica de los ligamentos cruzados, la mejor opción es utilizar la técnica de artroscopia de rodilla. La artroscopia de rodilla es una técnica mínimamente invasiva que consiste en la introducción de pequeños tubos equipados con un sistema de luz que nos permite poder visualizar la rodilla y realizar intervenciones quirúrgicas reduciendo al máximo los daños en los tejidos. 

Para realizar la intervención, se le administra al paciente anestesia locorregional en la mayor parte de los casos. Tras ello, el cirujano procede a introducir, mediante 3 puntos de entrada de apenas pocos milímetros, el artroscopio y los instrumentos necesarios para la reparación de los ligamentos cruzados.  Para la reconstrucción se utiliza un injerto de tejido que puede ser propio (autoinjerto) o de un banco de donantes (aloinjerto). En el procedimiento lo que se busca es retirar el ligamento deteriorado y reinsertar el nuevo, anclándolo a los huesos que forman la articulación de la rodilla. La intervención suele durar 90 minutos de media y requerirá de rehabilitación posterior, la cual se iniciará inmediatamente después de la cirugía. El paciente podrá andar a partir de la tercera semana y recuperará la funcionalidad completa de la rodilla entre 4 y 6 meses después de la cirugía. 

Conoce más sobre la artroscopia de rodilla para el LCA

Información Médica de Confianza

Artículo de elaboración propia bajo la supervisión de nuestra Dirección Médica.

Fecha de publicación: 06-06-2014

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