Miomatosis uterina
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Miomatosis uterina

05-12-2014
Miomatosis uterina
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La miomatosis uterina se refiere a la aparición de miomas uterinos múltiples en el útero de una mujer.

Para el tratamiento de la miomatosis uterina se puede escoger un tratamiento médico o uno quirúrgico.

En los casos en que la miomatosis uterina presente síntomas graves, la mejor opción es la extirpación quirúrgica de los miomas uterinos.

¿Qué es la miomatosis uterina?

La miomatosis uterina se refiere a la entidad por la cual el útero de las mujeres se caracteriza por la presencia de varios miomas en su interior. El concepto de mioma se entiende como el tumor benigno que se forma y se desarrolla a partir de una o varias de las capas que conforman las paredes del útero en las mujeres.

La miomatosis uterina, por tanto, engloba múltiples tipos de miomas uterinos que se pueden clasificar según su tipología, su localización y los síntomas que provocan en el aparato reproductor femenino.

¿Cómo afecta la miomatosis uterina a las mujeres?

La miomatosis uterina como entidad compleja y global se encuentra, según las encuestas y los últimos ensayos clínicos, en al menos entre el 20 y el 40% de las mujeres en edad reproductiva. Esta cifra no significa que la totalidad de las mujeres que se encuentren afectas de miomatosis uterina presenten sintomatología acompañante ya que, en al menos el 75% de ellas, estas alteraciones en las capas del útero son asintomáticas, es decir, no presentan alteraciones en su vida diaria y, por lo tanto, permanecen sin ser diagnosticadas.

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Sin embargo, la miomatosis uterina es una enfermedad global que afectará a la mayoría de las mujeres a lo largo de la vida. En un estudio reciente se ha detectado la presencia de miomas en más del 80% de las piezas de útero examinadas en laboratorios de anatomía patológica cuando han tenido que ser extraídas por causa de los miomas o por otra causa relacionada con el aparato reproductor femenino.

La miomatosis uterina en las mujeres provoca como síntomas comunes una menstruación más prolongada y en ocasiones más dolorosa de lo habitual y episodios de sangrado intermenstruales que pueden provocar a largo plazo diagnósticos puntuales de anemia.

Miomatosis uterina

La relación de la miomatosis uterina y los problemas con el embarazo ha sido estudiada largo y tendido siendo ampliamente probada. Actualmente se estima que el 10% de las mujeres que sufren o padecen abortos de repetición padecen de miomatosis uterina  y que el 5% de las causas femeninas de esterilidad se pueden asociar a la presencia de esta entidad en el útero de las mujeres. En ocasiones, la extirpación de los miomas uterinos que causan problemas en el embarazo a las mujeres puede resolver esta situación y conseguir mejorar la probabilidad de llevar un embarazo a término evitando posibles abortos naturales.

Los especialistas en concepción e infertilidad siempre recomiendan un estudio exhaustivo de esta probabilidad en aquellas parejas que han intentado concebir durante al menos un año sin la utilización de métodos anticonceptivos, lo cual es considerado como la definición de esterilidad en la mayoría de los consensos y sociedades ginecológicas y obstétricas. Sin embargo, el 11% de las parejas en las cuales la mujer padece de miomatosis uterina ha conseguido alcanzar un embarazo y alumbramiento normal pese a contar con estas alteraciones. Esto explica lo complicado del proceso de la reproducción y como la miomatosis uterina puede tener un papel fundamental pero no ser la única causa necesaria.

¿Cómo se diagnostica la miomatosis uterina?

La miomatosis uterina debe ser sospechada previamente para alcanzar un grado certero en su diagnóstico. En algunos casos el ginecólogo realizará una exploración a la mujer en busca de miomas uterinos, pero no suele ser habitual.

Generalmente la paciente acudirá a la consulta de un ginecólogo alegando la presencia de dolor pélvico, infecciones urinarias de repetición en las cuales se ha descartado un proceso urológico como causa de los mismos, el aumento de sangrado menstrual o un sangrado uterino anormal y/o problemas de fertilidad. Estas características clínicas ya introducen en el diagnóstico diferencial la entidad de miomatosis uterina como principal enfermedad sospechada.

Tras la sospecha inicial se procederá a una exploración ginecológica, mediante la palpación del útero a través del abdomen y vía vaginal en la cual se debe encontrar un útero aumentado de tamaño y con zonas con una consistencia superior a la habitual. El segundo paso suele ser la realización de una ecografía transvaginal que generalmente provoca la confirmación de la presencia de miomas uterinos, si los hay, en un 95% de las mujeres afectadas por miomatosis uterina.

Miomatosis uterina

Si la mujer no presenta grandes alteraciones y el tamaño calculado mediante la ecografía transvaginal no excede de los 5 cm no suele ser necesario profundizar en el estudio de la miomatosis uterina. En cambio, si la clínica acompañante provoca sintomatología intensa o grandes alteraciones en la vida cotidiana de la mujer afectada y debe considerarse la necesidad de una cirugía de erradicación de los miomas, es necesario profundizar en el diagnóstico para confirmar la tipología concreta del mioma, su extensión, su profundidad y su relación con otros órganos abdominales con los cuales puede ponerse en contacto.

Para la continuación del estudio puede ser necesaria la realización de una resonancia magnética nuclear (RMN) que nos permita mejorar el diagnóstico en cuanto a su tipología y confirmar la presencia de interacciones con el recto o la vejiga. Previo a cualquier acto quirúrgico puede ser necesaria la realización de una histerosalpingografía, que consiste en la realización de una serie de radiografías abdominales tras la inyección de un contraste en el interior del útero a través de la vagina.

Miomatosis uterina

Con esta técnica diagnóstica se verá cómo se rellena la cavidad del útero viendo, con ello, si las trompas de Falopio (tubuladuras que conectan el útero con los ovarios y que en condiciones normales deben estar permeables) se encuentran obstruidas por los miomas o no.

Por último, puede ser necesario, sobre todo si es imprescindible la toma de biopsias en el mioma, la realización de una histeroscopia diagnóstica. Con esta técnica se procede a la introducción de una tubuladura de metal con una óptica en su extremo distal que permite al ginecólogo especialista la visualización del útero en su interior y a través de uno o dos orificios de la tubuladura introducir unas pequeñas pinzas quirúrgicas que permitan la realización de la biopsia. Este tipo de técnica diagnóstica permite una observación real del espacio intrauterino que da una idea más aproximada al especialista acerca de la situación actual de los miomas y el útero.

¿Cómo se trata la miomatosis uterina?

La miomatosis uterina puede ser tratada mediante dos tipos de intervenciones terapéuticas. Una de ellas es a través de un tratamiento médico, generalmente a base de la combinación de estrógenos y progestágenos (similares a píldoras anticonceptivas) que debido a la intensa relación de los miomas uterinos con las hormonas sexuales femeninas consiguen disminuir su tamaño e incluso hacerlos desaparecer. 

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Este tipo de intervención terapéutica para la miomatosis uterina tiene dos objetivos, el primero de ellos es el de reducir el tamaño de los miomas previamente a una intervención quirúrgica programada y el segundo, para reducir el tamaño de miomas de escaso volumen en aquellas mujeres que no han cumplido sus deseos genésicos o que por sus características propias y personales no son subsidiarias de tratamiento quirúrgico.

El otro tipo de intervención terapéutica es mediante la extirpación quirúrgica de los miomas uterinos. En el momento actual existen una multitud de técnicas diversas que cada vez más buscan disminuir la incidencia de la intervención y focalizar más la extirpación de los miomas sin necesidad de extirpar de forma completa el útero. En este sentido la miomectomía abdominal, la miomectomía laparoscópica y la histeroscopia quirúrgica son las técnicas preferidas para aquellas mujeres jóvenes que no desean que su útero sea extirpado.

Sin embargo, para aquellas mujeres de edad más avanzada en las cuales la presencia de la miomatosis uterina sea muy severa y ya hayan cumplido deseos genésicos, la extirpación del útero mediante histerectomía sigue siendo, actualmente, la opción más segura para solucionar de forma definitiva la miomatosis uterina.

Tratamiento quirúrgico de la miomatosis uterina

Información Médica de Confianza

Artículo de elaboración propia bajo la supervisión de nuestra Dirección Médica.

Fecha de publicación: 05-12-2014

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