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Almorranas externas, qué son y cómo se tratan

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10-09-2015
Almorranas externas, qué son y cómo se tratan
  • Publicado:
  • Escrito por Equipo de redacción de Operarme.es
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Las almorranas externas son aquellas que se encuentran por debajo de la línea dentada del ano y están cubiertas por epitelio escamoso.

La mayor parte de los pacientes que presentan almorranas externas son asintomáticos, aunque se pueden producir trombosis dolorosas.

Los síntomas de las almorranas externas se pueden paliar con tratamientos conservadores, aunque el definitivo siempre es el quirúrgico.

Las almorranas, también conocidas como hemorroides, son una patología que se da con mucha frecuencia, aunque generalmente los pacientes tienden a sufrirlas en silencio, a ocultarlas por vergüenza o bien no van al médico debido a que no les producen síntomas, pero las almorranas están ahí.

Como dato curioso podemos mencionar que hemorroides y la palabra almorrana derivan del latín (hemo = sangre) y del griego (almo = sangre y rhoos = fluyendo) respectivamente, significando en ambos idiomas “flujo de sangre”.

Este nombre no es casual. Las almorranas se producen debido a la inflamación de las venas hemorroidales que dan lugar a una especie de almohadillas que terminan por prolapsarse (salir al exterior) y producir sangrado al paciente. Las almorranas pueden diferenciarse entre las internas y las externas, siendo estas últimas en las que nos centraremos a lo largo de este artículo, explicando por qué se producen, los síntomas que causan y cómo solucionarlas de forma definitiva.

¿Qué son las almorranas externas?

Las almorranas, nombre popular por el que se conocen las hemorroides, se producen cuando las venas que conforman el plexo hemorroidal, que se encuentra en el interior del ano y en la zona cercana al exterior, se dilatan y provocan dolor e incluso sangrado. En lo que respecta a las causas y los síntomas de las almorranas entraremos en los siguientes apartados, mientras que ahora mismo nos centraremos en la diferenciación de las almorranas según su localización. 

En este caso podemos diferenciar las almorranas en dos tipos:

  • Almorranas internas: son las que se encuentran en el interior del recto y están cubiertas por la mucosa de éste, no de piel, por lo que pueden ser más sensibles al roce y la presión. Este tipo de almorranas no han protruido al exterior, pero aún así pueden causar síntomas.
  • Almorranas externas: en este caso, dependiendo de dónde se busque la información, se puede hablar de almorranas externas desde dos puntos de vista. En primer lugar, podemos hablar de almorranas externas al referirnos a las venas que se encuentran en la zona exterior del ano, que forman parte del plexo hemorroidal. Cuando se produce la irritación de estas almorranas externas, no siempre se produce el sangrado y se perciben sobre todo como un bulto en la zona y con la sensación de picor. El sangrado en estos casos se produce cuando se produce la trombosis de estas venas, algo que explicamos un par de apartados abajo. En otros casos, se denomina almorranas externas a cuando el plexo hemorroidal inflamado en el interior del canal anal, en la parte más baja del tubo digestivo, protruye hacia el exterior. Al salir al exterior, estas venas hemorroidales suelen estar trombosadas, con un color violáceo y son mucho más sensibles y molestas que en los casos en que se inflaman las venas recubiertas de piel de la parte externa del ano.

Como ya mencionábamos previamente, en este artículo vamos a centrarnos en almorranas externas, intentando aglutinar la información que necesitas saber, tanto en el caso de almorranas producidas en la zona externa del ano, como las protruidas al exterior desde el interior del canal anal.

En el caso de que tengas claro que tienes un problema de almorranas que quieres solucionar de forma definitiva con la operación de hemorroides, puedes solicitar una consulta de valoración quirúrgica pinchando en la imagen a continuación. Si buscas conocer más sobre este problema universal, puedes empezar por leer las causas de las almorranas externas en el siguiente apartado.

Solicitar cita con un especialista en hemorroides

Causas de las almorranas externas

Las causas de aparición de las almorranas externas pueden ser varias, aunque siempre va a tener un factor común: un aumento de la presión que se produce en las venas de la zona pélvica y rectal. Conforme la presión va aumentando, se va produciendo una acumulación de sangre en las venas hemorroidales, lo que causa su inflamación del mismo modo que se produce en las varices de las piernas, dando lugar a lo que conocemos como almorranas, siendo las mencionadas almorranas externas en los casos en que protruyen al exterior o las que se producen en la parte externa del ano, aunque estas últimas no suelen revestir mucha gravedad, al menos en los estadios iniciales del problema.

Esta presión en las venas hemorroidales puede ser causada por diversos factores:

  • Estreñimiento: los esfuerzos repetidos durante la defecación afectan al flujo sanguíneo de la zona. Como consecuencia, se acumula la sangre y se inflaman las venas. Para evitar el estreñimiento y reducir las posibilidades de sufrir almorranas, la mejor opción es llevar una dieta equilibrada, rica en fibra y beber mucha agua.
  • Embarazo: las mujeres embarazadas son pacientes en riesgo de padecer almorranas, ya que el peso del abdomen y del útero presiona las venas ilíacas, pudiendo inducir la aparición de almorranas. Normalmente, cuando la mujer da a luz, las almorranas externas suelen desaparecer por sí solas, aunque pueden volver a aparecer con la edad o con embarazos subsiguientes.
  • Obesidad: por el mismo motivo que aparecen en mujeres embarazadas, las almorranas también pueden aparecer en personas con obesidad, ya que el peso del abdomen también realiza presión sobre las venas ilíacas que inducen a la aparición de almorranas externas.
  • Permanecer sentado durante mucho tiempo, especialmente en el baño: esto se produce cuando se realizan esfuerzos intermitentes al estar sentado en el váter, lo que causa una acumulación de la sangre y un ensanchamiento de los vasos sanguíneos.
  • Factores genéticos: también se es más propenso a tener almorranas externas o internas cuando los padres las han padecido anteriormente, ya que la debilidad en las venas hemorroidales puede ser hereditaria.
  • Envejecimiento: la edad también es un factor de riesgo que contribuye a la aparición de almorranas, ya que conforme nos hacemos mayores, las venas sufren debilitamiento favoreciendo la aparición.

Médico especializado en almorranas externas

Independientemente de las causas de aparición de las almorranas, lo que las hace realmente presentes en la vida del paciente son los síntomas que producen. De todos ellos te hablamos a continuación, aunque probablemente conozcas varios de ellos si estás leyendo este artículo:

Síntomas de las almorranas

Tanto las almorranas externas, como también las internas aunque en menor medida, presentan una serie de síntomas fácilmente reconocibles. Estos son los siguientes:

  • Dolor. Tanto al defecar como en el resto de momentos de la vida diaria. 
  • Prolapso. Es el caso en que las almorranas salen al exterior, siendo en esta situación lo que denominamos como almorranas externas.
  • Irritación y picazon anal. Se trata de una sensación que el paciente siente de forma continua en su día a día, tanto al estar sentado como de pie.
  • Ardor. Suele darse principalmente al llevar a cabo las deposiciones.
  • Sangrado. El síntoma por excelencia de las almorranas es el sangrado, pudiéndose presentar tanto en el agua tras las deposiciones o en el papel higiénico.
  • Dificultades para sentarse o acostarse. En los casos en que hay presencia de almorranas externas, el paciente tiene problemas para encontrar una postura en la que no sufra molestias.

En otras ocasiones, los pacientes con almorranas son asintomáticos, es decir, no presentan síntomas. A veces no se percatan de su aparición hasta que sufren un dolor muy agudo debido a la aparición de trombosis o “saco venoso coagulado” que está más asociado a las almorranas externas (tanto en los casos en que las internas salen al exterior como en los que se inflamas las que se encuentran fuera). En cuanto al sangrado, suele ser más común en el caso de almorranas internas, puesto que las almorranas externas se encuentran recubiertas de piel y, en ocasiones, ésta impide el sangrado. De todos modos, respecto al sangrado de las almorranas hablaremos en el próximo apartado, sobre cuando se produce la trombosis en las venas hemorroidales.

Cuando la trombosis es muy aguda se puede producir una salida del coágulo y sangrado, siendo una de las complicaciones que pueden presentar los niveles de gravedad de las almorranas.

Almorranas externas trombosadas

El paciente puede percatarse de trombosis (formación de un coágulo dentro de la vena) en la almorrana en el momento en el que se nota molestias en la zona anal, pasando, poco después, a producir dolores bastante intensos. La aparición de un bulto en el margen anal también debe alertar al paciente de que la almorrana se encuentra trombosada.

En cuanto al tamaño del bulto, puede variar. También suele reconocerse debido a que las venas se tornan de un color violáceo y surgen después de la realización de grandes esfuerzos al defecar o después de episodios diarreicos.

Especialista operando almorranas externas

Fluxión hemorroidal

En este caso, además de existir trombosis en la almorrana, también existe un proceso infeccioso. Al igual que en el caso anterior, el paciente puede sentir mucho dolor y la inflamación de las almorranas. Lo mejor en todos estos casos es acudir a la consulta del médico para que revise el caso y pueda indicar el tratamiento necesario. Sobre estos tratamientos para almorranas externas hablamos a continuación:

Tratamiento de las almorranas externas

Para aliviar los síntomas de las almorranas externas, existen tres tipos de tratamientos que pueden mejorarlos e incluso eliminarlos por completo. Para la mejora de los síntomas, sin la eliminación de las almorranas externas, distinguimos dos tratamientos:

Tratamiento higiénico – dietético

Hay que poner todas las medidas posibles para eliminar el estreñimiento, que es el principal causante de las almorranas externas. Para ello, lo mejor es tomar una dieta rica en fibra y fruta, ya que esto facilitará la expulsión de las heces, reduciendo el roce de éstas con el plexo hemorroidal. Además, a esta dieta hay que añadirle la ingesta de mínimo 1,5 litros de agua al día, que favorecerá también la evacuación. En cuanto a los alimentos que hay que evitar serán principalmente los alimentos picantes, el café, el alcohol, entre otros.

Además, mantener limpia y muy aseada la zona anal también es muy importante, ya que así se evitará la infección de la zona y que empeore el estado de las almorranas. Lo más recomendable es que se realicen baños de asiento con agua tibia tras cada deposición, ya que además de mantener la higiene, también calma el picor de la zona.

En muchos casos, este tipo de tratamiento conservador se realiza al mismo tiempo que el farmacológico, el cuál explicamos a continuación:

Tratamiento farmacológico

Además de la dieta y la higiene, el especialista seguramente le recomendará algunos preparados antihemorroidales para aplicar en la zona y aliviar los síntomas. La ingesta de medicamentos antiinflamatorios y analgésicos también podría estar recomendada. Esto debes hablarlo siempre con el especialista.

Por otro lado, existe un tratamiento definitivo que puede eliminar completamente las almorranas externas, impidiendo además que éstas se puedan volver a producir. Este tratamiento consiste en la extirpación de las venas hemorroidales afectadas mediante una intervención quirúrgica.

Especialistas interviniendo almorranas externas

Eliminación definitiva de las almorranas externas: hemorroidectomía

Este tratamiento será recomendado por el especialista en Cirugía General y del Aparato Digestivo siempre y cuando el tratamiento farmacológico y el higiénico – dietético no surtan efecto en el paciente. También es recomendado cuando las almorranas externas ya se encuentran muy desarrolladas o las almorranas internas han protruido al exterior y se mantienen expuestas, impidiendo al paciente llevar una vida normal.

La operación de hemorroides, hemorroidectomía, se puede realizar mediante dos técnicas distintas:

Hemorroidectomía abierta o de Milligan – Morgan

Mediante esta técnica, el cirujano extirpa el conjunto de venas causante de almorranas externas. Tras su extirpación, el cirujano deja la herida sin suturar. Esto es lo que caracteriza a esta técnica.

Normalmente, la herida no se sutura debido a que no conviene hacerlo por el tamaño de la herida quirúrgica o incluso cuando se encuentra en un lugar donde al especialista le resulta difícil suturarla.

Hemorroidectomía cerrada o de Ferguson

Consiste, al igual que la hemorroidectomía abierta, en la extirpación del conjunto de venas hemorroidales que han dado lugar a las almorranas externas. La técnica mediante la cual se realiza la extirpación es la misma, sin embargo, existe una única y pequeña diferencia: la herida quirúrgica en este caso sí que se sutura.

El tiempo de realización de ambas cirugías es el mismo, es decir, no suele sobrepasar los 60 minutos, aunque siempre dependerá de cada caso concreto.

A modo de conclusión, diremos que la hemorroidectomía siempre es la opción recomendada si el paciente quiere eliminar por completo las hemorroides y evitar que se vuelva a producir su aparición. Además, también debe tener en cuenta las ventajas que le va a producir, como la mejora de su calidad de vida y la desaparición completa de los síntomas.

Solicitar cita para la operación de almorranas

Si te planteas someterte a la operación de almorranas y estás buscando un buen especialista y unas buenas condiciones para solucionar tus problemas de una vez por todas, solicita una consulta de valoración quirúrgica gratuita con uno de nuestros especialistas en Cirugía General y del Aparato Digestivo:

Solicitar cita con un especialista en hemorroides

Vídeo sobre almorranas, sus síntomas y su tratamiento

En el vídeo que te dejamos a continuación encontrarás la información que necesitas sobre los problemas relacionados con almorranas:

Información Médica de Confianza

Artículo de elaboración propia bajo la supervisión de nuestra Dirección Médica.

Fecha de publicación: 10-09-2015

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