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Hernia epigástrica, qué es, causas, síntomas y cirugía de reparación

22-09-2015
Hernia epigástrica, qué es, causas, síntomas y cirugía de reparación
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La hernia epigástrica es una de las variantes de la hernia abdominal, localizándose ésta en la parte superior y central del abdomen.

Entre los síntomas más comunes de una hernia epigástrica encontramos el abultamiento, causado por una especie de bolsa o saco que sale al exterior.

La única forma de eliminar por completo una hernia epigástrica es la intervención quirúrgica, que puede realizarse mediante hernioplastia o herniorrafia.

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La hernia epigástrica es una forma de hernia abdominal. Las hernias abdominales consisten en un defecto de la pared abdominal, que causa la salida al exterior de algún tejido u órgano (normalmente el intestino). La salida al exterior de estos elementos provoca la formación de un bulto que se puede ver y palpar.

En este artículo vamos a hablar de las hernias epigástricas, un tipo de hernia abdominal. Las hernias epigástricas son aquellas que se localizan entre el ombligo y el extremo inferior del esternón.

¿Por qué se produce una hernia epigástrica?

Las fibras aponeuróticas son un tipo de tendón que se encuentran en la zona del abdomen que se encuentra por encima del ombligo. Estas fibras se encuentran entrecruzadas, lo que hace que sean muy resistentes y mantengan fuerte la zona del abdomen. En el caso de que una persona padezca una hernia epigástrica, el entrecruzamiento de las fibras aponeuróticas no es uniforme y las fibras se encuentran más separadas entre sí. Esto aumenta las posibilidades de que se produzca un desgarro en la zona.

Hay que destacar que el entrecruzamiento de fibras es de origen congénito, es decir, nacemos con ello. Por lo tanto, si la pared abdominal no está bien formada desde que nacemos, provocará poco a poco su debilitamiento y consecuentemente formará la hernia epigástrica.

Solicitar cita para la operación de hernia epigástrica

A parte de la causa congénita que provoca la aparición de la hernia epigástrica, encontramos otras causas que la pueden producir, como el debilitamiento de la pared abdominal debido a otros motivos como: el levantamiento de mucho peso, la realización de grandes esfuerzos físicos, embarazo en el caso de mujeres, envejecimiento, sobrepeso, etc. A modo de resumen, podríamos decir que la realización de cualquier actividad que ocasione una presión en el abdomen, podrá causar el debilitamiento del tejido.

Por otro lado, el debilitamiento de la pared abdominal también puede producirse debido a una incisión quirúrgica previa realizada en la zona del abdomen.

Hay que destacar que la aparición de hernias epigástricas se produce tres veces más en hombres que en mujeres, además se producen más en adultos jóvenes y de mediana edad.

¿Cuáles son los síntomas de una hernia epigástrica?

Como principal síntoma de la hernia epigástrica podemos destacar el abultamiento herniario que percibimos en la zona entre el esternón y el ombligo. Este abultamiento, además, es el que permite al especialista el diagnóstico de la hernia. En el momento en el que el paciente realiza algún esfuerzo abdominal, la hernia se puede hacer más evidente aumentando el tamaño del bulto.

Paciente con síntomas de hernia epigástrica

Otro de los síntomas a destacar de la hernia epigástrica puede ser el dolor, que puede ser de leve a moderado, haciéndose más intenso con la práctica de ejercicio, tos, palpación de la hernia, etc. En este caso, podríamos decir que el dolor que causa la hernia epigástrica va asociado al esfuerzo que realiza el paciente.

Por otro lado, en muchos casos la hernia epigástrica no causa dolor al paciente, sino que solamente se observa la protuberancia al realizar algún esfuerzo. Aunque no produzca dolor, ésta debe ser igualmente revisada por un especialista para evitar mayores complicaciones.

En algunos casos la hernia epigástrica puede incarcerarse o estrangularse, esto es, puede quedar atrapada o atorada en el orificio herniario e incluso provocar una falta de riego sanguíneo en la zona. En estos casos la hernia provoca dolores severos al paciente y es necesario visitar cuanto antes al especialista, puesto que se requiere cirugía para reparar este problema. Es por este motivo por el que es necesario reparar quirúrgicamente la hernia cuanto antes, ya que más tarde podría haber complicaciones intraoperatorias o podría requerir una operación de urgencia.

El estreñimiento podría ser otro de los síntomas, debido a la obstrucción de parte del intestino que protruye en el saco herniario.

¿Cómo se puede tratar una hernia epigástrica?

La cirugía, mediante la cual se repara el defecto de la pared abdominal, es la única forma de reparar una hernia epigástrica. En el momento en el que decide operarse para eliminar la hernia epigástrica, debe saber que existen dos técnicas mediante las cuáles se puede solucionar el problema por completo.

Cirugía de hernia epigástrica

Hernioplastia

Esta es una de las técnicas más comunes para eliminar la hernia epigástrica, además del resto de hernias abdominales localizadas en otros lugares.

La hernioplastia consiste en la reintroducción de la hernia en el interior de la cavidad abdominal del paciente. Después de reintroducirla, el cirujano colocará una malla quirúrgica de material sintético en el interior de la cavidad abdominal que se encontraba defectuosa. Esto hará que la zona debilitada se mantenga fuerte e impedirá que la hernia se vuelva a producir.

Podríamos decir que la malla quirúrgica imita las fibras aponeuróticas entrecruzadas que tenemos en el abdomen, lo que hace que la zona se encuentre fortalecida de nuevo.

Hernioplastia laparoscópica

Por otro lado, la hernioplastia también se puede realizar mediante abordaje laparoscópico, es decir, mediante una técnica de mínima invasión que permite al paciente recuperarse en menos tiempo.

Un laparoscopio es un instrumento que tiene una cámara diminuta en uno de sus extremos, la cual está conectada por fibra óptica a un monitor situado en el quirófano y que permite al cirujano poder ver el interior de la cavidad abdominal del paciente. El laparoscopio también tiene una fuente de luz en su extremo, mediante la cual se le hace más fácil ver el interior de la cavidad abdominal.

La técnica laparoscópica consiste básicamente en realizar 3 o 4 incisiones al paciente en la zona a intervenir y, mediante éstas el especialista introduce el laparoscopio junto con otras herramientas quirúrgicas para poder reparar la hernia con éxito.

Tras repararla, el cirujano coloca una malla quirúrgica de material sintético en la pared abdominal dañada, que hace que la pared se mantenga fortalecida y que no se pueda volver a producir la hernia. Por último, pasa a suturar la incisión quirúrgica.

Cirugía de hernia epigástrica

Herniorrafia

Es otra de las técnicas que se realizan más comúnmente para reparar una hernia abdominal.

Consiste en la reintroducción de la hernia en el interior de la cavidad abdominal del paciente, al igual que la hernioplastia. Sin embargo, en este caso, no se coloca al paciente una malla quirúrgica en la zona defectuosa de la pared abdominal, sino que una vez reintroducida la hernia, el cirujano pasa a colocar puntos de sutura en la zona defectuosa de la pared abdominal.

¿Qué técnica es la más recomendable para tratar una hernia epigástrica?

Tanto la hernioplastia como la herniorrafia son recomendables para reparar una hernia epigástrica, puesto que el principal objetivo es repararla y evitar que ésta se vuelva a producir.

Sin embargo, existe una serie de ventajas destacables de la hernioplastia sobre la herniorrafia, como por ejemplo el dolor que produce al paciente en el postoperatorio, que es menor en el caso de la hernioplastia.

Otra de las ventajas es el tiempo de recuperación del paciente, que es menor en el caso de la realización de una hernioplastia.

En cuanto al tiempo de recuperación del paciente tras la operación de hernia epigástrica, la hernioplastia laparoscópica tiene una ventaja, ya que los tiempos de recuperación del paciente son menores debido a que las heridas quirúrgicas son muy pequeñas.

Solicitar cita para la operación de hernia epigástrica

En cuanto a la duración de la operación, la técnica quirúrgica dura unos 30 – 40 minutos y la técnica laparoscópica tiene una duración de unos 90 – 120 minutos.

Por último, destacar que la estancia en el hospital del paciente tras la operación es de, como mucho, uno o dos días.

Si quieres saber más sobre el tratamiento de una hernia epigástrica, pincha en a continuación:

Operación de hernia epigástrica

Información Médica de Confianza

Artículo de elaboración propia bajo la supervisión de nuestra Dirección Médica.

Fecha de publicación: 22-09-2015

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