Instalamos cookies propias y de terceros para optimizar la navegación, realizar estudios estadísticos para mejorar la funcionalidad de los servicios ofrecidos y ofrecer publicidad relacionada con las preferencias de sus usuarios en función de sus patrones de navegación. Si continua navegando, consideramos que acepta su instalación en su navegador. Ahora bien, puede cambiar la configuración y obtener más información aquí.

ACEPTAR

Incontinencia urinaria femenina, causas, tipos, síntomas y tratamientos (quirúrgicos y conservadores)

03-03-2016
Incontinencia urinaria femenina, causas, tipos, síntomas y tratamientos (quirúrgicos y conservadores)
Valora esta Noticia:

La incontinencia urinaria femenina es bastante habitual tras el embarazo, ya que se puede debilitar el suelo pélvico de la mujer.

La incontinencia urinaria femenina causa muchas molestias a los pacientes que la sufren, por lo que es necesario tratarla activamente.

Existen tratamientos conservadores y quirúrgicos para la incontinencia urinaria femenina, y los explicamos a continuación.

La incapacidad para retener la orina se conoce como incontinencia urinaria. La pérdida de orina es un problema muy común en mujeres. Algunas pierden cantidades pequeñas accidentalmente, mientras que en otros casos la perdida es continua e intensa. Muchas pacientes con esta enfermedad se sienten demasiado avergonzadas para contarle a sus médicos sus problemas. Sin embargo, en la mayoría de los casos la incontinencia urinaria se puede tratar, ya sea de forma conservadota o mediante tratamiento quirúrgico.

Para contener la orina y controlar la micción, las vías urinarias inferiores y el sistema nervioso necesitan trabajar adecuadamente. La vejiga de una persona adulta puede contener entre 350 y 550 ml de orina. Dos músculos son responsables del funcionamiento adecuado de la vejiga. El esfínter, es un músculo circular en la parte inferior de la vejiga y rodea la uretra. Somos capaces de apretar este músculo para impedir que la orina salga. En la pared de la vejiga se encuentra el músculo detrusor. Este músculo está formado por tres capas de fibras musculares: fibras musculares longitudinales en la capa externa o superficial, fibras musculares circulares en la capa media y otras fibras musculares longitudinales en la capa interna o profunda. El músculo detrusor debe permanecer relajado para que la vejiga puede llenarse y que cuando se contraiga expulse la orina. Los dos músculos son antagonistas, es decir, tienen funciones contrarias: cuando el esfínter se contrae cierra el paso de la orina y el detrusor está relajado, cuando el esfínter está relajado el detrusor se contrae y expulsa la orina. Los músculos pélvicos sostienen la vejiga y la uretra y facilitan el funcionamiento adecuado de estas.

¿Cuáles son las causas de la incontinencia urinaria?

Existen muchas causas que producen incontinencia urinaria. Algunas son a corto plazo y se solucionan fácilmente con un tratamiento adecuado, mientras que otras son más permanentes y la solución es más complicada.

Entre las causas a corto plazo destacan:

  • Las infecciones de la vejiga son muy frecuentes en mujeres y causan dolor, necesidad de orinar con frecuencia y a veces presencia de sangre en la orina. Las infecciones de las vías urinarias se tratan con antibióticos y normalmente la perdida de orina cesa cuando se cura la infección.
  • La pérdida de control de vejiga puede ser consecuencia del efecto secundario de un medicamento. Los diuréticos a veces causan pérdidas de orina. Algunos antihipertensivos también pueden causar incontinencia. Al cambiar el tratamiento la pérdida de orina se soluciona.
  • Pólipos, piedras, tumores en la vejiga pueden causar incontinencia imperiosa y están asociados con sangre en la orina. Al eliminar estas patologías la incontinencia también desaparece.

Incontinencia urinaria femenina

 Entre las causas a largo plazo destacan:

  • La debilidad del suelo pélvico a menudo causa incontinencia en las mujeres. El embarazo, el parto, la edad avanzada pueden debilitar el suelo pélvico que sostiene los órganos situados en la pelvis.
  • Anormalidades de las vías urinarias como una fistula entre el aparato urinario y otra parte del cuerpo, por ejemplo la vagina, causan pérdidas urinarias continuas. Las fístulas pueden ser consecuencias de una cirugía pélvica, cáncer avanzado de la pelvis, radioterapia o raramente un parto complicado.
  • Los problemas neuromusculares en diabetes, esclerosis múltiple o tras un derrame cerebral pueden causar incontinencia urinaria.

¿Cuáles son los diferentes tipos de incontinencia urinaria?

  • Incontinencia de esfuerzo: En este tipo de incontinencia las mujeres pierden la orina accidentalmente cuando tosen, estornudan, se ríen, corren, saltan, hacen ejercicio físico. La causa de la incontinencia de esfuerzo es la debilidad de la musculatura pélvica que sostiene los órganos situados en la pelvis. La incontinencia de esfuerzo es más común en las mujeres jóvenes.
  • Incontinencia imperiosa o incontinencia de urgencia: En este caso la mujer tiene una necesidad repentina e intensa de orinar y pierde orina accidentalmente antes de llegar al baño. Este tipo de incontinencia a veces se llama vejiga hiperactiva, porque la musculatura de la vejiga es demasiada activa y se contrae muy a menudo.
  • Incontinencia mixta: En el caso de la incontinencia mixta la mujer experimenta los síntomas de la incontinencia del esfuerzo y los síntomas de la incontinencia imperiosa. La pérdida de orina en el caso de la incontinencia mixta es intensa.
  • Incontinencia por rebosamiento: En este caso la mujer tiene pérdidas accidentales constantes de pequeñas cantidades de orina. La musculatura de la vejiga puede estar deficientemente activa o la uretra puede estar obstruida. Por consecuencia la vejiga no se vacía completamente al orinar.

Incontinencia urinaria femenina

¿Cuáles son los síntomas de la incontinencia urinaria?

  • El síntoma principal es la pérdida de orina.
  • Necesidad urgente e intensa de orinar independientemente de si la vejiga está llena o no. Este síntoma a menudo aparece con presión pélvica.
  • Necesidad de orinar con más frecuencia de lo habitual.
  • Necesidad de orinar durante las horas de sueño.
  • Micción dolorosa.
  • Pérdida de orina mientras la paciente duerme.
  • A veces, dependiendo de la causa de la incontinencia puede aparecer sangre en la orina como en el caso de infecciones, piedras, tumores, pólipos de la vejiga.

¿Cómo se trata la incontinencia urinaria?

El tratamiento de la incontinencia urinaria depende de su causa. Si se puede eliminar la causa se solucionará la incontinencia. Si la causa es una infección el tratamiento es antibiótico y normalmente la perdida de orina cesa cuando se cura la infección. Si no se conoce la causa o no se puede tratar, primero es recomendable hacer unos cambios en el estilo de la vida:

  • En las mujeres con sobrepeso un tratamiento adelgazante puede disminuir la frecuencia del escape de orina.
  • Hacer esfuerzos repetidas veces para vaciar los intestinos debilita la musculatura del suelo pélvico y causa incontinencia. Por eso es recomendable evitar el estreñimiento y llevar una dieta rica en fibra.
  • Beber mucho líquido y consumir café y té aumenta la cantidad de la orina y en las mujeres con tendencia de incontinencia empeora los síntomas.
  • Si la paciente tiene tos crónica, alergia, infecciones de las vías respiratorias es recomendable tomar medicamentos para la tos crónica. Toser durante mucho tiempo debilita el suelo pélvico y aumenta el riesgo de la pérdida de orina.
  • Deje de fumar. La incontinencia urinaria es más común y más grave en pacientes fumadoras.

Si los resultados del cambio en el estilo de vida no son suficientes, el segundo paso puede ser el acondicionamiento del esfínter vesical. Durante el acondicionamiento del esfínter vesical la paciente aprende a controlar el funcionamiento de este músculo, la necesidad de vaciar la vejiga y aumentar el tiempo entre micciones. El objetivo es vaciar la vejiga cada 3-4 horas durante el día y cada 4-8 horas por la noche.

Incontinencia urinaria femenina

Dentro de los tratamientos conservadores encontramos los ejercicios de Kegel. Los ejercicios de Kegel fortalecen la musculatura del suelo pélvico y junto con el acondicionamiento del esfínter vesical y los cambios de estilo de vida son muy útiles para tratar la incontinencia de esfuerzo y la incontinencia imperiosa. Estos ejercicios son contracciones voluntarios de los músculos del suelo pélvico con el fin de fortalecerlos. Los ejercicios se pueden hacer con bolas vaginales. Al cabo de 4 a 6 semanas la mayoría de las mujeres experimentan alguna mejoría en sus síntomas.

Arnold Kegel fue un ginecólogo estadounidense que descubrió que la musculatura del suelo pélvico de las mujeres se debilita después del parto y causa incontinencia de esfuerzo, es decir, pérdida de orina al toser, estornudar, saltar y reír. Descubrió un instrumento, el perineometro que mide la fuerza de la musculatura del suelo pélvico durante la contracción. Él inventó una serie de ejercicios para fortalecer esta musculatura y dar una posibilidad del tratamiento de la incontinencia sin cirugía. Aunque el objetivo de estos ejercicios fue el tratamiento de la incontinencia, resulta que la realización regular de estos ejercicios mejora la vida sexual. Actualmente los ejercicios de Kegel son recomendados tanto para mujeres como para hombres

Otra opción del tratamiento de la incontinencia urinaria consiste en el uso de pesarios de apoyo que están diseñados especialmente para el tratamiento de la incontinencia urinaria, estando apoyadas en las estructuras pélvicas y comprimiendo la uretra. Los pesarios de apoyo los puede colocar y extraer la misma paciente.

Existen medicamentos que ayudan a controlar los espasmos musculares y la contracción involuntaria de la vejiga. Estos son útiles en el caso de incontinencia imperiosa.

Las inyecciones de agentes formadores de masa en los tejidos que rodean la uretra hacen que la uretra sea más estrecha y disminuya la pérdida de orina.

El tratamiento quirúrgico consiste en un cabestrillo suburetral sintético con la finalidad de crear un uroligamento artificial colocado sin tensión en forma intravaginal en la parte media de la uretra con el propósito de fortalecer el suelo pélvico, suspender la uretra y restituir el ángulo uretrovesical.

¿Cómo se prepara para la cirugía de incontinencia?

  • Se recorta el vello abdominal y del área púbica para que las incisiones se mantengan estériles.
  • Se le administrarán antibióticos para evitar infecciones.
  • Se le colocará un catéter intravenoso en el brazo o la muñeca para administrar líquidos, medicamentos o sangre antes, durante y después de la intervención.
  • Se le conectarán monitores y se le dará anestesia.
  • Se le colocará una sonda en la vejiga. La sonda drena la orina de la vejiga durante el procedimiento.

Cirugía de Incontinencia Urinaria Femenina

¿Cómo se realiza la intervención quirúrgica?

  • Primero se coloca la paciente en posición de litotomía.
  • Se cateteriza la vejiga a través de la uretra, mediante sonda Foley, para lograr su evacuación.
  • Se utiliza anestesia locorregional, previa sedación intravenosa, mediante inyección de la piel suprapúbica.
  • Se coloca una valva ginecológica en la pared vaginal posterior que permita visualizar la pared anterior de la misma.
  • Se identifica visualmente el cuello vesical mediante tracción de la sonda Foley.
  • Se vuelve a utilizar anestesia local inyectando dentro de la mucosa vaginal.
  • Se realizan tres incisiones: dos en la piel abdominal y una en la mucosa vaginal.
  • Con unas tijeras romas se realiza una disección de la pared vaginal a ambos lados de la uretra media hasta lograr un canal o pasaje para la cinta (cabestrillo) de modo que se pueda introducir la punta de la aguja en la disección parauretral.
  • Se coloca a través de la sonda Foley la guía de catéter rígido la cual permite una mejor movilización del cuello vesical y la uretra.
  • Se inserta la aguja de acero a nivel vaginal en el sector parauretral, atravesando y perforando el diafragma urogenital (fascia endopélvica) pasando por el retropubis hasta llegar a la incisión realizada en la piel suprapúbica
  • Cuando la punta de la aguja alcanza la incisión abdominal se realiza una cistoscopia de control para confirmar la integridad de la vejiga.
  • Se repite el procedimiento del lado opuesto utilizando la segunda. Una vez que la cinta está ubicada en forma de U a través de la uretra media, con la vejiga parcialmente llena, se solicita a la paciente que tosa para poner en evidencia la expulsión de orina y su magnitud y se tira hacia arriba de las agujas para traer la cinta o banda sin tensión bajo la parte media de la uretra. Luego se ajusta la cinta hasta reducir la pérdida a gotas o lograr la continencia. Ambos extremos de la cinta son cortados liberando las agujas de la misma. Una vez ubicada y ajustada la cinta, se procede a retirar la envoltura de plástico que rodea la cinta o banda.
  • Después de ajustar la banda adecuadamente se sutura con hilo reabsorbible la incisión de vagina mediante puntos separados.
  • Los extremos abdominales se cortan y se dejan debajo de la superficie de la piel sin suturarlos. Se sutura la piel abdominal.

Consulta con un especialista en incontinencia urinaria

¿Qué ocurre después de la intervención?

  • Después de la intervención la paciente tendrá que descansar en el hospital por unas horas antes de ir a casa.
  • El equipo de enfermería le animará a caminar lo antes posible. Esto ayuda a prevenir los coágulos de sangre.
  • Su médico le recetará analgésicos para controlar el dolor postoperatorio.
  • Para el sangrado y secreción vaginal se podrán utilizar gasas o toallas sanitarias para absorber esto.

¿Qué dura la recuperación después de la cirugía de incontinencia urinaria?

La recuperación es diferente para cada mujer. Puede durar entre 1 y 4 semanas. Referente al regreso del trabajo y reanudar la actividad sexual pregunte a su médico, teniendo en cuenta que él es quién conoce mejor su caso particular.

¿Qué problemas puede tener después de la operación?

Después de este tipo de intervención es normal tener unas molestias leves como sangrado vaginal, dolor en la zona operada, fatiga, estreñimiento y problemas de micción. Estas molestias normalmente desaparecen dentro de unos días. Debe consultar con su médico si:

  • No puede orinar o tiene dificultad constante para orinar
  • Tiene orina sanguinolenta, turbia o de mal olor
  • Tiene micción dolorosa, muy frecuente o con ardor
Información Médica de Confianza

Artículo de elaboración propia bajo la supervisión de nuestra Dirección Médica.

Fecha de publicación: 03-03-2016

comments powered by Disqus

La publicación de comentarios a través de DISQUS es un servicio que gestiona Disqus Inc. sita en EEUU, por lo que con la aceptación de su Política de Privacidad y la publicación de comentarios, Usted consiente expresamente la transferencia internacional de datos a dicho país con las finalidades descritas por Disqus y al tratamiento de sus datos por esta entidad. Operarme.es se limitará a responder su comentario y no tratará los datos para ninguna otra finalidad ni los cederá a terceros.

Urología Urología
Incontinencia Urinaria Femenina

Incontinencia Urinaria Femenina

PRECIO CERRADO
(Todo incluido) 3.815 €
Financiación 
desde 185 €/mes
Solicitar Cita
Consulta gratuita, inmediata
y sin compromiso