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Hemorroides, qué son, causas, síntomas y tratamiento

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05-10-2016
Hemorroides, qué son, causas, síntomas y tratamiento
  • Publicado:
  • Escrito por Equipo de redacción de Operarme.es
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Las hemorroides son uno de los problemas médicos del canal anal más habituales hoy en día debido a la alimentación deficiente y a la vida sedentaria.

Se considera que cerca del 80% de la población sufrirá algún episodio de hemorroides a lo largo de su vida.

En los casos más graves de hemorroides, la única solución definitiva es la cirugía. Aquí te explicamos todo lo que necesitas saber sobre las hemorroides.

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¿Qué son las hemorroides?

Las hemorroides consisten en la dilatación varicosa de las venas que forman el plexo hemorroidal, situado en la zona más baja del canal anal. Esta dilatación es del mismo tipo que lo son las varices en las piernas o la que forma el varicocele, aunque en este caso, al afectar a las venas hemorroidales recibe este nombre.

Dependiendo de la gravedad de las hemorroides, éstas pueden llegar a asomarse al exterior, quedándose ahí, doler mucho o poco al realizar deposiciones, sangrar o incluso causar molestias al andar, al estar sentado o al estar de pie durante mucho tiempo. Su incidencia suele ser superior en hombres que en mujeres, especialmente en mayores de 40 años, aunque muchas mujeres las sufren en el periodo del embarazo y de postparto.

Las hemorroides, que en muchos casos las oiremos como almorranas, son un problema común pero no tiene porqué ser grave siempre, es más, en la mayoría de casos son molestias pasajeras que se pueden prevenir o solucionar bebiendo mucho agua, llevando una dieta equilibrada rica en fibra y haciendo ejercicio.

Todos hemos notado picor o escozor en la zona, e incluso sangrado un poco en algún momento puntual (si es continuo o muy habitual lo recomendable es acudir a un especialista en cirugía general y del aparato digestivo), pero estos casos de hemorroides son leves y no tienen comparación con los casos graves que describiremos más adelante.

Hemorroides, qué es, causas, síntomas y tratamientos

Los casos leves pueden tratarse con cambios de conducta e incluso con el uso de pomada y ungüentos, además de la realización de baños de asiento, mientras que en los casos graves (grados 3 y 4, que explicamos más adelante) la única solución definitiva es la cirugía de extirpación de hemorroides.

A continuación te explicamos las razones por las que se producen las hemorroides y algunos factores de riesgo.

¿Por qué se producen las hemorroides?

Los plexos hemorroidales, además de por vasos sanguíneos que son los que acaban convirtiéndose en las hemorroides, también se conforman de tejido muscular liso y tejido conectivo que ayudan a la hora de expulsar las heces y a mantener la continencia. Con el tiempo, a medida que las personas se hacen mayores, el tejido muscular que sujeta los vasos sanguíneos pierden fuerza y poco a poco las venas se van deslizando, llegando a sangrar e incluso sobresalir formando lo que todos conocemos como hemorroides.

Si bien no es obligatorio ni seguro que con el tiempo se produzcan estas complicaciones en el plexo hemorroidal, hay algunos factores que favorecen la formación de las hemorroides. Te los explicamos a continuación:

Factores de riesgo para la aparición de hemorroides

Vamos a enumerar factores de riesgo para el padecimiento de hemorroides. Hay que tener en cuenta que cumplir con uno de ellos no implica que vayan a aparecer las hemorroides, siendo lo habitual que varios factores influyan en ello:

Factores hereditarios

En las personas en cuyas familias existan antecedentes de gente con hemorroides, las probabilidades de que lo sufra son mayores que en el resto. Por ello, en esos casos es importante lleva una vida activa, una dieta equilibrada y evitar el sedentarismo.

Hábitos de vida poco recomendables

Hay una serie de conductas alimentarias y del día a día que seguimos muchos que pueden favorecer la formación de las hemorroides. Éstas son:

  • Sedentarismo: Es probablemente uno de los factores más determinantes. Pasar largos periodos de tiempo sentados sin realizar ejercicio (recordemos que el ejercicio favorece la irrigación sanguínea y el tránsito intestinal) favorece enormemente la formación de las hemorroides.
  • Trabajos de pie: Al mismo tiempo que estar sentado en la misma postura mucho tiempo es malo, también lo es estar de pie en la misma posición.
  • Malos hábitos al defecar: Pasar mucho tiempo sentado en el inodoro o ejercer mucha presión al defecar, favorecen la inflamación de los plexos hemorroidales. Del mismo modo, la forma en la que defecamos no es estrictamente natural según algunas fuentes (debería ser en cuclillas), aunque esto es difícil de cambiar a estas alturas.
  • Embarazo: Al igual que con el sobre peso, el embarazo ejerce una presión adicional en en recto que puede favorecer la aparición de las temidas hemorroides.
  • Enfermedades asociadas: La hipertensión, los problemas circulatorios, enfermedades instentinales inflamatorias, etc; también pueden colaborar en la dilatación varicosa de los plexos hemorroidales.
  • Fumar: El tabaco no es bueno, pero en este caso nos referimos a él como causa de deficiencias en la circulación de la sangre, lo que favorece la aparición de varices, tanto en las piernas como en las venas que conforman la porción final del canal anal.

Hemorroides, qué es, causas, síntomas y tratamientos

Mala alimentación

Es uno de los aspectos más importantes, ya que una dieta pobre en fibra provoca esfuerzos excesivos a la hora de defecar y puede llegar a afectar a los plexos hemorroidales:

  • Obesidad/sobrepeso: Al igual que en el embarazo, con el sobrepeso se ejerce una presión continuada sobre el canal anal, lo que como ya puedes imaginar, favorece la dilatación de las venas hemorroidales y las consecuentes hemorroides.
  • Bajo nivel de fibra: Una dieta poco equilibrada con falta de verduras y frutas (la principal fuente de fibra) favorece problemas como el estreñimiento y endurecimiento de las heces. Todo ello, tal y como hemos comentado, no hace más que mejorar las posibilidades de sufrir las molestas hemorroides.
  • Alimentos poco recomendados: No se trata de causas directas, como casi ningunos de los factores mencionados, pero el exceso de consumo de alcohol, café, sal y alimentos picantes que irritan la zona anal pueden ser claves en la formación de las hemorroides.

Otros factores

Existen otros factores que pueden favorecer la aparición de hemorroides:

  • Sexo anal: La realización de sexo anal sin la debida lubricación y el cuidado adecuado de forma habitual, puede causar la dilatación e inflamación del plexo hemorroidal en la zona e incluso llegar a causar una fisura anal, que causa bastante dolor y suele requerir cirugía en la mayoría de casos.
  • Diarreas: Al igual que sufrir estreñimiento puede favorecer la aparición de las hemorroides, las diarreas persistentes también pueden ayudar a que aparezcan, debido a la irritación que sufre el canal anal durante este tipo de deposiciones.

De nuevo indicar que no por cumplir con estos factores vas a sufrir hemorroides sí o sí. Lo único es que las probabilidades aumentan. Para que lo tengas en cuenta, en el siguiente apartado te comentamos cómo prevenir las hemorroides:

¿Cómo prevenir las hemorroides?

Más allá de que una persona tenga predisposición genética a sufrir hemorroides, para poder prevenir las hemorroides lo más recomendable es llevar una vida activa y una dieta equilibrada:

  • Realizar mínimo 1 hora de ejercicio al día: Esto puede consistir en caminar una hora, que todos lo podemos cumplir haciendo unos cuantos recados o dando un paseo. También es recomendable no pasar muchas horas sentado en una silla, sino que hay que levantarse cada cierto tiempo, ya no solo para evitar las hemorroides sino también problemas de espalda y demás.
  • Llevar una dieta rica en fibra: Con una dieta equilibrada y rica en fibra se favorece el tránsito intestinal, se reducen las posibilidades de sufrir estreñimiento y, por lo tanto, las posibilidades de que aparezcan las molestas hemorroides.
  • Beber mucha agua: Beber mucha agua, pero no en exceso (2 litros al día está bien si no se hace mucho deporte), favorece al hablandamiento de las heces y a la circulación de la sangre, por lo que todo son ventajas para prevenir las hemorroides.
  • Pasar poco tiempo sentado al defecar: Si tenemos una vida activa, llevamos una dieta rica en fibra y bebemos mucho líquido, el tránsito intestinal es mucho más sencillo y fluido, por lo que pasar poco tiempo sentado al ir al baño es sencillo. En cambio, al no cumplir ninguno de estos aspectos, es normal pasar más tiempo sentado y en consecuencia, se favorece la formación de las hemorroides.

En conclusión, llevar una vida activa y saludable es la mejor opción para evitar la aparición de las hemorroides. De todos modos, aun así, es posible que se produzca esta patología, por lo que vamos a proceder a indicar los síntomas y demás aspectos relevantes relacionados con las popularmente conocidas como almorranas.

Hemorroides, qué es, causas, síntomas y tratamientos

Síntomas de las hemorroides

Aunque el principal síntoma de las hemorroides es el sangrado, éste también se produce en otras patologías del canal anal como la fisura. Aquí te explicamos los diferentes síntomas que pueden llegar a causar las hemorroides:

  • Sangrado: Es habitual detectar sangre roja en el papel higiénico en los primeros estadios del problema. La diferencia entre detectar sangre roja y sangre más oscura y con textura pastosa es que la sangre más oscura indica que las hemorroides llevan más tiempo y se encuentran en una zona más alta del canal anal. Esto indica que las hemorroides son crónicas y pueden llegar a requerir cirugía en algún momento.
  • Picor y pesadez en la zona: En las hemorroides crónicas, el paciente nota picor y pesadez continúa en la zona, sobre todo al sentarse. Es uno de los síntomas más molestos.
  • Dolor: El dolor como tal aparece cuando la patología está muy avanzada (grados 3 y 4) y los plexos hemorroidales afectados quedan atrapados en el exterior por el esfínter. Este problema puede llegar a causar complicaciones como las hemorroides trombosadas, además de que su solución deberá ser realizada por un profesional médico.

Estos síntomas son más o menos graves según el grado de hemorroides, los cuáles explicamos en el siguiente apartado.

 

Tipos de hemorroides

Las hemorroides pueden clasificarse según su gravedad y su indicación quirúrgica. Las hemorroides susceptibles de cirugía son las hemorroides internas que se prolapsan al exterior y quedan atrapadas. El resto pueden intentar solucionarse con un tratamiento conservador para evitar que se agraven y requieran de una intervención quirúrgica:

  • Hemorroides grado 1: En este caso, las hemorroides se mantienen dentro del canal anal durante la defecación sin llegar a prolapsarse al exterior. Es posible percibir un poco de sangre durante la misma.
  • Hemorroides grado 2: Aquí, las hemorroides llegan a salir al exterior durante la deposición, pero vuelven de forma espontánea al interior del canal anal. Aquí se suele percibir sangrado, picor o pesadez, al menos en momentos concretos.
  • Hemorroides grado 3: Este caso es uno de los que cuentan con un poco más de gravedad, ya que las hemorroides se prolapsan al exterior y quedan atrapadas fuera, sin retornar de forma espontánea. En estos casos el paciente es capaz de reintroducirlas con la mano o haciendo uso de un poco de papel higiénico. El dolor es más común en estos estadios del problema.
  • Hemorroides grado 4: Se trata del caso más grave de hemorroides y el que suele operarse de forma más habitual debido a las graves molestias que causa en el día a día del paciente. Las hemorroides se prolapsan al exterior, quedan atrapadas por el esfínter y no pueden ser reducidas manualmente por el paciente, sino que deben ser reducidas por un profesional médico e incluso llegar a requerir una ciurgía de urgencia debido a complicaciones. Lo mejor en estos casos es que el paciente programe una cirugía y elimine el problema de forma definitiva.

Estos dos últimos grados de hemorroides son los que causan más molestias a los pacientes que las padecen y los que suelen tener indicación quirúrgica. En el caso de que el paciente sufra este tipo de problema y esté planteando solucionarlo de forma definitiva con cirugía, la mejor opción es tener una consulta con un especialista en Cirugía General y del Aparato Digestivo.

Solicitar cita para cirugía de hemorroides

Complicaciones de las hemorroides

Las complicaciones de las hemorroides suelen estar principalmente relacionadas con el nivel 4 de gravedad de la patología, ya que es cuando el plexo queda en el exterior, sufre más contacto y roce, además de que pierde irrigación sanguínea debido a la presión ejercida por el esfínter. Estas complicaciones son:

  • Hemorroides sangrantes: Si bien las hemorroides causan sangrado de forma habitual, en este caso nos referimos a que las hemorroides atrapadas en el exterior se encuentran resecas y en continuo contacto con la ropa interior del paciente. Esto, junto con el momento de la defecación, puede causar pequeñas fisuras en las venas y provocar sangrado importante. Suele percibirse al limpiarse tras defecar y si esto se prolonga en el tiempo puede llegar a producirse anemia.
  • Hemorroides trombosadas: Cuando el plexo hemorroidal queda atrapado en el exterior por el esfínter, la irrigación sanguínea se reduce y éstas pueden cambiar a un color violáceo oscuro. El principal síntoma es el dolor agudo continuo y suele ser un agravamiento de las hemorroides sangrantes. Llegados a este punto, si no se ha decidido solucionarlo de forma definitiva con cirugía antes, es importante planteárselo en serio ya que las molestias son tremendas.

Al hablar de estas complicaciones, hay que entender que solo ocurre en los casos graves. Lo habitual es que las hemorroides sean leves y puntuales, o que el problema se haya atajado a tiempo, durante el principio del problema, y se pueda solucionar con un tratamiento conservador.

Tratamiento conservador de las hemorroides

Los pacientes que sufren hemorroides, pero no sostienen una gravedad suficiente como para requerir una intervención quirúrgica, pueden beneficiarse de un tratamiento conservador para la solución de su problema.

La mejor opción ante las hemorroides siempre es la prevención, aunque esos mismos puntos que nos permiten evitarlas, nos pueden ayudar a solucionar los casos leves. A continuación explicamos algunos puntos que pueden ser de interés:

  • Dieta equilibrada y rica en fibra: Tal y como comentábamos en el apartado de prevención, llevar una dieta rica en frutas y verduras ayuda en el tránsito intestinal, lo que favorece la evacuación de las heces y minimiza el esfuerzo de las venas hemorroidales.
  • Beber muchos líquidos: Ayuda en la defecación, evitando sobreesfuerzo en las hemorroides.
  • Evitar el papel higiénico: Hacer uso de toallitas húmedas para la limpieza después de la deposición, evitando roces en las hemorroides.
  • Realizar baños de asiento: En un bidé con agua templada tres veces al día o en la ducha. Es recomendable hacerlo también después de ir al baño.
  • Mantener una vida activa: Favoreciendo la circulación sanguínea y el tránsito intestinal.
  • Usar una almohadilla hemorroidal: Para evitar ejercer presión en el ano al estar sentado. Esto es más un alivio de síntomas que una solución. Se trata de un cojín con un agujero en el centro.
  • Ungüentos y pomadas: Existen algunas pomadas que pueden ayudar al paciente a reducir los síntomas y la inflamación de las hemorroides en los casos agudos.

A pesar de estos consejos, muchos casos no pueden solucionarse de forma conservadora y la mejor opción es eliminar el problema de forma definitiva con la cirugía de hemorroides. Se trata de una intervención sencilla (a manos de un especialista por supuesto), muy habitual y con unos resultados excelentes. A continuación te explicamos paso a paso en qué consiste la operación de hemorroides.

Hemorroides, qué es, causas, síntomas y tratamientos

Tratamiento quirúrgico de las hemorroides

Una vez el paciente ha acudido a una consulta con el especialista en Cirugía General y del Aparato Digestivo y se ha decidido llevar a cabo la operación de hemorroides, será necesario llevar a cabo un preoperatorio completo para determinar el tipo de anestesia requerido para el paciente y si existe algún problema que pueda contraindicar la cirugía.

El preoperatorio de la operación de hemorroides, y prácticamente de cualquier cirugía, consta de 3 pruebas:

  • Electrocardiograma: El electrocardiograma permite conocer la salud del corazón del paciente y si es capaz de sobrellevar la intervención. En principio no suele haber ningún problema.
  • Análisis de sangre completo: Con esta prueba se detecta si existen indicios de infección que puedan causar problemas. En caso afirmativo, será necesario controlar la infección antes de efectuar la cirugía.
  • Placa de tórax: Esta prueba se realiza sólo si el médico lo considera oportuno, y permite conocer si la tráquea está bien colocada y si finalmente hay infección o no.

Una vez se ha realizado el preoperatorio, el paciente acudirá a una consulta de anestesia donde se determinará si es apto y qué tipo de anestesia se requerirá. Si el anestesista da el visto bueno, ya sólo queda la realización de la intervención el día indicado.

A la llegada al hospital el día concertado, el paciente entrega la documentación necesaria en admisión y a continuación se le acompaña a una sala de espero donde en unos minutos se le avisa para entrar a quirófano.

En primer momento, se le indicará que se desvista en la sala prequirúrgica, y que se coloque la ropa quirúrgica para la realización de la intervención. Tras ello, pasará a quirófano, donde estará el Especialista en Cirugía General y del Aparato Digestivo, el Anestesista y uno o dos miembros del equipo de enfermería que asistirán en la intervención.

Solicitar cita para cirugía de hemorroides

Se le administrará la anestesia, que suele ser regional con sedación, aunque hay casos que se puede requerir general; y cuando haga efecto se iniciará la cirugía:

  1. La cirugía de hemorroides se realiza mediante hemorroidectomía, que puede ser abierta o cerrada, con la única diferencia que en la cerrada se pone una sutura y en la otra no. Esto queda a criterio del cirujano según cada caso.
  2. En primer lugar, el cirujano dilata el canal anal y extrae el plexo vascular de venas hemorroidales del interior mediante unas pinzas quirúrgicas.
  3. Gracias a esta dilatación, el especialista puede ver el origen de las hemorroides y acceder a la parte más alta donde se encuentran, lugar donde seccionará el plexo hemorroidal extirpando el problema.
  4. En el caso de que la cirugía sea con láser, el proceso es el mismo, sólo que la sección se realiza con el láser CO2 que permite reducir el sangrado en el corte, que de todos modos no es muy elevado.
  5. Una vez extirpadas todas las venas afectadas, el cirujano se asegura de que no haya ningún problema y se da por finalizada la intervención.

Tras la intervención, se procede a despertar al paciente, para después llevarlo a una sala de reanimación, donde acabará de recuperarse de la anestesia. La duración de la cirugía de hemorroides es de entre 90 y 120 minutos, dependiendo de cada caso.

La estancia hospitalaria es de aproximadamente una noche, aunque a veces los pacientes pueden irse el mismo día. La recuperación total se consigue al cabo de 10 o 15 días.

Si quieres conocer más sobre la operación de hemorroides, sus síntomas o su recuperación, puedes hacerlo clicando en la siguiente imagen.

Ampliar información sobre las hemorroides

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Información Médica de Confianza

Artículo de elaboración propia bajo la supervisión de nuestra Dirección Médica.

Fecha de publicación: 05-10-2016

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