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Piedras en el riñón, qué son, cómo se forman, síntomas y tratamiento

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10-07-2017
Piedras en el riñón, qué son, cómo se forman, síntomas y tratamiento
  • Publicado:
  • Escrito por Equipo de redacción de Operarme.es
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Las piedras en los riñones son provocadas por niveles altos de calcio, oxalato y fósforo en la orina. También puede ser más propenso a tener una piedra en el riñón si no bebe suficiente líquido o si toma ciertos medicamentos.

Una vez que se determine qué tipo de piedra está presente en el riñón, el paciente deberá realizar cambios en su alimentación, dieta y nutrición, y tomar medicamentos para prevenir futuras piedras en los riñones.

Para diagnosticar la aparición de piedras en los riñones, el urólogo  hará un examen físico y consultará los antecedentes médicos del paciente. El médico suele realizar análisis de orina y sangre, además de estudios por imágenes para completar el diagnóstico.

¿Qué son las piedras en el riñón?

Una piedra o cálculo en el riñón es un fragmento sólido de material formado a partir de niveles altos de sustancias presentes en la orina (calcio, oxalato y fósforo), y se encuentra en el sistema renal o vías urinarias. Las sustancias mencionadas, siempre que estén en niveles normales o bajos no causan ningún tipo de problema.

El tamaño de un cálculo puede variar, llegando a ser desde arenilla a una pieza de más de 2,5 cm de diámetro. En general las piedras renales pueden ser eliminadas sin ayuda médica, sobre todo cuando se trata de piedras pequeñas; estas pueden salir solas sin causar apenas dolor o molestia, sin embargo, hay casos en los que los cálculos no son tan fáciles de eliminar y se recurre a tratamientos quirúrgicos.

Existen casos en los que puede estar presentes más de un cálculo al mismo tiempo en el riñón o en el uréter.

Cirugía de piedras en el riñón

¿Cómo se forman los cálculos renales?

Los  cálculos o piedras en el riñón son una afección bastante común en la población, suele darse también en casos hereditarios o en casos de bebés prematuros. 

La diferencia entre los tipos de cálculos se debe a la cantidad de sustancias en niveles más altos de lo normal presentes en la orina, a partir de los cuales se van formando los cálculos. Se trata de cristales que pueden tardar semanas o meses en convertirse finalmente en lo que conocemos como cálculos o piedras.

Los factores más comunes que favorecen la formación de cálculos son:

  • Concentraciones altas de sustancias en la orina como fosfato cálcico, oxalato cálcico o ácido úrico, presentes en alimentos como la carne roja, marisco, alcohol, etc.
  • Estasis de la orina, es decir, detención de la circulación de la orina.
  • Infecciones de orina, provocadas por la aparición de bacterias en el tracto urinario siendo de este modo la mayoría de los cálculos formados por oxalato cálcico, y menos frecuentemente formados por ácido úrico, fosfato de calcio, estruvita y cistina.
  • Desequilibrios entre los factores que favorecen y los que inhiben la concentración de sustancias en la orina.

Tipos de piedras que pueden aparecer en el riñón

Como ya se ha comentado con anterioridad, existen diferentes tipos de cálculos o piedras renales, su clasificación se debe principalmente a las sustancias de las que se componen y por ello pueden ser:

  • Cálculos de oxalato de calcio y apatita: Los cálculos de calcio son los más frecuentes. Ambos compuestos (oxalato y calcio) son químicos naturales y se eliminan por la orina. Se forman a partir de procesos como beber insuficientes líquidos, alimentos como las espinacas, ingerir suplementos de vitaminas C o consumir excesivamente alimentos ricos en calcio. Lo suelen padecer hombres de entre 20 y 30 años. También son propensos a aparecer cuando se ha sufrido enfermedades del intestino delgado.
  • Cálculos de fosfato cálcico: Este tipo también es bastante frecuente, dado que el fosfato es un compuesto habitual de la orina y del organismo. Se trata de una mezcla de oxalato cálcico y fosfato cálcico. Normalmente se da en pacientes que presentan un exceso de consumo de productos ricos en fosfatos como son los derivados lácteos.
  • Cálculos de ácido úrico: Este tipo de cálculo se forma a partir de un compuesto nitrogenado que se encuentra en la orina. Suelen aparecen en un 10% de los casos. El ácido úrico es un producto de desecho, como consecuencia del metabolismo de ciertos alimentos, como las carnes rojas o bebidas como el alcohol. Cabe destacar, que estos cálculos no pueden observarse en las radiografías, por ello es necesario recurrir a pruebas de contraste o ecografías.
  • Cálculos de estruvita: Se trata de un compuesto formado por amonio, magnesio y ácido con fósforo. También conocida como piedra por infección, dado que se forma cuando la orina está infectada.  Hay que tener especial cuidado con este tipo de cálculos, ya que se trata del tipo más peligroso, debido a su gran crecimiento y convivencia con una infección permanente que puede llegar a desequilibrar el correcto funcionamiento del riñón afectado.
  • Cálculo de cistina: La aparición de este compuesto se debe a la rotura de las proteínas. Se forman en personas que padecen de cistinuria. Se trata de un trastorno hereditario que afecta a mujeres y hombres por igual. Cabe tener en cuenta que el tamaño de este tipo de cálculos puede variar desde muy pequeños hasta alcanzar un diámetro de 2,5 cm.

¿Cuáles son las causas de la formación de piedras en el riñón?

En resumidas cuentas, los cálculos son el resultado de la formación y agrupación de cristales en una orina saturada, causada por fenómenos físicos como la concentración elevada de sales en la orina y el desequilibrio de los factores que inhiben y favorecen la concentración de los elementos presentes en la misma.

En general los especialistas en urología coinciden en que las  principales causas de la formación de piedras renales son:

  • La falta de líquidos es clasificada como el principal factor que determina la aparición de cálculos renales. Aunque hay discrepancias, no existen pruebas veraces de que el tipo de líquido ingerido afecte a la creación de piedras. Lo que sí está comprobado es que el exceso de vitamina C aumenta la secreción renal de oxalato y aumenta el riesgo de piedras de calcio.
  • El factor hereditario también es muy importante. Las personas que tengan antecedentes familiares de aparición de cálculos renales o que ya las hayan padecido ellos mismos, es importante que vigilen tanto la cantidad de orina que producen, al menos dos litros al día, como el color y el olor de la misma. Un olor débil y un color claro implica una correcta hidratación.
  • La formación de cálculos urinarios normalmente se debe a la aparición de un obstrucción en el paso de la orina o en caso de una infección urinaria.
  • Otra de las causas frecuentes se debe a excesos alimentarios, principalmente las dietas ricas en sales, azucares y proteínas son factores de riesgo en lo referente al surgimiento de cálculos renales, sobre todo en personas que ya han padecido concentraciones de calcio. A pesar de que el calcio es el principal elemento de los cálculos renales, no hay que prescindir de él. El único inconveniente se produce por el consumo de suplementos de calcio, pues ellos sí son una causa del surgimiento de piedras en los riñones.
  • La obesidad en personas que superen los 40 años es un factor de riesgo. Lo mismo ocurre con la hipertensión, diabetes y la gota. Los cálculos renales son más comunes entre hombres que en mujeres.

paciente con piedras en el riñón

¿Qué síntomas son propios de las piedras en el riñón?

La litiasis o presencia de cálculos puede mostrarse a partir de diferentes síntomas, ello dependerá de factores como el tamaño, la composición y localización dentro del aparato urinario, es decir, si la materia se encuentra en  el interior del riñón o vías urinarias es denominada litiasis renal. En cambio si el cálculo se encuentra en el uréter es denominada como litiasis ureteral. Por último, también está la posibilidad de litiasis vesical, se da cuando las piedras se encuentran en la vejiga.

El problema más frecuente a causa de los cálculos es el llamado cólico nefrítico, se produce cuando una piedra causa taponamiento de la salida de la orina desde el riñón, provocando un dolor intenso en la zona renal, extendiéndose por el abdomen y los genitales. Junto a este dolor suelen aparecer hinchazón abdominal, náuseas y vómitos.

El dolor lumbar también suele ser síntoma de litiasis renal, aun que en muchas ocasiones es confundido con dolores óseos o musculares.

Otros síntomas propios de esta afección son:

  • Color anormal en la orina: La orina de un color anormal puede ser turbia, oscura o rosada. Este padecimiento puede deberse a infecciones por causa de bacterias, exceso de bilirrubina en la orina, lesiones en los riñones o las vías urinarias.
  • Sangre en la orina: Puede ser visible a simple vista o, por el contrario, apreciarse únicamente mediante un análisis microscópico. Este problema aparece debido a las pequeñas heridas que produce la piedra a su paso por el interior de los órganos afectados. A veces es su única manifestación.
  • Necesidad de ir al baño con mayor frecuencia de lo normal: Esta situación se puede deber a diferentes problemas como la infección del tracto urinario, inflamación e infección de la uretra, agrandamiento prostático en hombres y vaginitis (inflamación o secreción de la vulva y la vagina).

Aunque los síntomas a modo general pueden ser confundidos con otras enfermedades o dolencias, estas pueden ser prevenidos y paliados por conductas más saludables, como las que explicamos a continuación.

Cómo prevenir la formación de las piedras en el riñón

Junto a las normas dietéticas específicas y el tratamiento médico oportuno, hay otras normas generales de gran utilidad, que suelen ser suficientes para evitar la formación de los cálculos.

  • Aumentar el consumo de líquidos diarios, la ingesta de al menos 2 litros de agua diarios ayuda a mantener una buena disolución de sales urinarias. Con ello se provoca una circulación rápida de la orina, circunstancia fundamental para un debido control y prevención de la infección urinaria. 
  • Limitar la ingesta de alimentos que tengan componentes de cálculos urinarios, sustituyendo por un consumo de hierbas diuréticas como el perejil, la ortiga y el diente de león.
  • No comer excesivamente carne, alrededor de dos porciones diarias.
  • Regular el consumo de lácteos, su consumo es necesario para mantener un adecuado desarrollo óseo, pero el exceso es desechado por el hueso y eliminado por la orina, por lo que se puede producir una saturación que favorezca el desarrollo de cálculos.
  • Controlar la infección urinaria, es una medida muy importante de prevención sobre todo en el caso de las mujeres.
  • Evitar el estreñimiento, no retener la orina, evitar el sedentarismo y vaciar la vejiga inmediatamente antes o después de mantener relaciones sexuales.

Alimentación y nutrición preventiva según el tipo de cálculo renal

Los especialistas recomiendan alternativas más saludables en la alimentación y otras pautas para prevenir la aparición o reaparición de piedras renales. Hablamos de ello a continuación: 

Consumir la cantidad suficientes de líquidos al día es lo más indicado para ayudar a prevenir la aparición de cualquier tipo de cálculo renal. Se debe de ingerir al menos 2 litros de líquidos al día. En casos en los que el paciente haya sufrido cálculos de cistina, se recomienda que la cantidad de agua sea mayor.

Además, aun que el agua sea el líquido de preferencia, hay otros líquidos que también pueden servir para prevenir la aparición de piedras en los riñones, como por ejemplo, las bebidas cítricas.

Otras de las indicaciones a tener en cuenta para la aparición de los cálculos son:

  • Reducir el sodio. La probabilidad de desarrollar cálculos aumenta cuando se consume más sodio, el sodio es componente comúnmente conocido como la sal. Esta sustancia la podemos encontrar en diferentes alimentos como pueden ser: alimentos envasados y comidas rápidas/preparadas, condimentos, aderezos y carnes.
  • Disminuir las proteínas animales, como carne, huevos, pescado, marisco
  • Consumir alimentos lácteos sin abusar, evitando los excesos de leche, queso o suplementos.
  • Evitar los alimentos con alto contenido de oxalato, como las espinacas, ruibarbo, nueces y salvado de trigo.

Cirugía de piedras en el riñón

Sustituyéndolos por alimentos más saludables como:

  • Legumbres: judías, guisantes secos, lentejas, etc
  • Alimentos de soja: leche de soja, mantequilla de nuez de soja, tofu, etc
  • Frutos secos: almendras, anacardos, pistachos, semillas de girasol, cacahuetes, etc

En casos en los que las piedras ya están presentes y han sido diagnosticadas, el urólogo procederá a realizar el tratamiento que asegure la eliminación de los cálculos. Aun así hay el paciente no debe de olvidar las pautas preventivas, estas siguen siendo útiles tras la intervención y beneficiosas para la salud.

Tratamientos para eliminar las piedras en el riñón

A la hora de establecer un tratamiento y tras el diagnostico los especialistas tienen en cuenta sobre todo el tamaño y la posición del cálculo renal. Por ello, encontramos dos tipos principales de tratamientos.

Tratamiento conservador o farmacológico

Los casos en los que los cálculos son lo suficientemente pequeños los expertos no recomiendan recurrir a ningún tratamiento quirúrgico. Esta afección pueden ser eliminada fácilmente a través de la orina. En caso de que las piedras provocaran al paciente algún tipo de dolor, los especialistas recuren a recetar medicamentos que ayuden a la eliminación de la materia y su expulsión en la orina.

Pronóstico tras el tratamiento conservador

Al tratarse de piedras pequeñas o de fácil eliminación por medio de medicamentos, las probabilidades de éxito son altas. A pesar de ello no hay que olvidar que este tipo de afecciones son normalmente genéticas por lo que la reaparición es posible. Por lo tanto, hay que tomar las medidas preventivas indicadas por los especialistas, principalmente el cuidado de la dieta y la ingesta de líquidos.

Tratamiento quirúrgico

En otros casos, cuando los cálculos son demasiado grandes se recure a tratamientos por medio de intervención quirúrgica para solventar la aflicción. Entre este tipo de intervenciones podemos encontrar diferentes tipos como:

  • Litotricia extracorpórea por ondas de choque (LEOC)  se trata de la fragmentación de los cálculos por medio de la aplicación extracorpórea de energía a partir de ondas de choque.
  • Nefrolitotomía percutánea en este caso la extracción de las piedras se realiza utilizando un endoscopio introducido directamente en la pelvis renal y cálices renales, estas partes forman parte del riñón y cumple con la función de trasladar la orina del riñon al uréter.
  • Litotricia ureterorrenoscópica  esta intervención se realiza con un endoscopio que se inserta a través de la uretra y la vejiga hasta el uréter.
  • Resección del cálculo, se trata de una cirugía en casos en los que el cálculo tiene un tamaño o forma que evita su paso y bloquea el flujo de la orina. El proceso consiste en extraer la parte afectada del riñón por los cálculos, excepcionalmente se extraer totalmente el riñón.
  • Litotricia endoureteral con láser holmium  esta intervención es la más aconsejable, se trata de la eliminación de los cuerpos renales sin realizar ningún tipo de incisión en el paciente. Con el láser holimum se consigue deshacer de la mayoría de la materia residual del riñón.  A diferencia de la litotricia extracorpórea, la realizada con láser holmium permite deshacerse de la mayoría de los restos durante la propia intervención.

Pronóstico tras el tratamiento quirúrgico

En la mayoría de casos, la cirugía de cálculos renales conlleva la eliminación total de los síntomas.

Sin embargo, en casos poco frecuentes las piedras pueden reaparecer. Normalmente se debe a la genética o en caso de no haber seguido las recomendaciones médicas pertinentes.

Por lo tanto, los consejos de los especialistas para evitar posibles infecciones urinarias o la reaparición de cálculos deben de ser tomadas en serio, destacando el consumo de una dieta equilibrada y los cuidados de las heridas hasta su completa sanación.

Cirugía de piedras en el riñón

Tratamiento de litotricia endoureteral con láser holmium

La realización de este tratamiento es, mínimamente invasiva ya que se accede al cálculo mediante la dilatación de la uretra hasta la vejiga o el uréter, en función de donde se localice el cálculo. La energía del láser permite fragmentar el cálculo de forma rápida y sencilla. A continuación vamos a  desglosar el procedimiento de esta intervención para eliminar las piedras en el riñón.

  • Al ser ingresado el paciente se le administrara la ropa en la sala prequirúrgica, el urólogo le indicará cómo colocarse y se procederá a iniciar la intervención. Durante la estancia en quirófano estarán el anestesista, el cirujano y algún miembro del equipo médico. Tras ello, se inicia la cirugía:
  • El urólogo, en primer lugar procederá a realizar la dilatación de la uretra, para permitir el acceso del ureteroscopio, que es una pequeña sonda con una cámara y una luz en el extremo que permite al cirujano ver el interior de las vías urinarias a través de un monitor.
  • El ureteroscopio también permite introducir la fibra de láser holmium a través de la uretra hasta la zona del riñón donde se encuentra la piedra de modo que pueda destruirla. Esto es posible gracias a la flexibilidad del ureteroscopio.
  • Una vez llega en la vejiga, el cirujano la rellena con una solución salina que mejora su visibilidad y le permite acceder al uréter más fácilmente.
  • Cuando el cirujano acceda al riñón, o a la zona donde se encuentre la piedra, se procederá a su destrucción haciendo uso de cualquiera de las tres técnicas habituales, que son la fragmentación directa, la más utilizada en cálculos pequeños de zonas complejas, la perforación múltiple, que consiste en realizar una gran cantidad de agujeros en la piedra para facilitar la fragmentación y extracción, así como la ablación de una cavidad superficial, que consiste en realizar una perforación de gran tamaño en el cálculo para fragmentarlo en pocos pedazos.
  • Tras su eliminación, el cirujano observará que todo ha salido correctamente y colocará una sonda para facilitar la extracción de los residuos que quedan.
  • Seguido se procede a extraer todo el material y se despierta al paciente, llevándole a continuación a la sala de reanimación donde terminará de recuperarse de la anestesia.
  • La duración de la cirugía de litotricia con láser holmium es de alrededor de 1 hora.

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Artículo de elaboración propia bajo la supervisión de nuestra Dirección Médica.

Fecha de publicación: 10-07-2017

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