La anestesia en la operación de litotricia con láser holmium
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La anestesia en la operación de litotricia con láser holmium

17-07-2017
La anestesia en la operación de litotricia con láser holmium
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La anestesia general normalmente es la elegida en las intervenciones de litotricia, dado a que permite mantener un mayor control por parte del cirujano sobre el paciente y prevenir cualquier sensación de malestar o dolor durante el procedimiento. 

El anestesista cumple la función de mantener al paciente sedado durante la intervención y es el encargado de vigilar y proteger las constantes vitales en óptimas condiciones durante el proceso.  

El tipo y la cantidad de anestesia se adaptarán específicamente a las necesidades del caso de cada paciente y dependerá de varios factores, incluidos la edad, peso, el tipo y el área de la cirugía.

¿En qué consiste la cirugía de litotricia con láser holmium?

La litotricia con láser holmium es una intervención que consiste en la eliminación de los cálculos renales sin realizar ningún tipo de incisión en el paciente. Con el láser holimum y a diferencia de otras técnicas como la extracorpórea, se consigue deshacer la mayor parte de la materia residual del riñón en una única intervención. 

La utilización del láser de holmium junto con instrumentos flexibles posibilitan el tratamiento en zonas más difíciles de alcanzar como el uréter y lugares intrarrenales (partes internas que forman el riñón).

Siendo claves los ureteroscopios flexibles y de pequeño diámetro, es posible realizar tratamientos para la eliminación de cálculos presentes en zonas del riñón como el cáliz inferior, esta zona es por donde pasa la orina, y en este tipo de casos se requiere el empleo de fibras de muy pequeño diámetro y máxima flexibilidad. Por lo tanto se puede decir que cualquier tipo de cálculo siendo indiferente su composición o localización dentro del sistema renal, puede ser tratado con el láser holmium.

En cuanto a la anestesia…

Someterse a una cirugía puede ser estresante. Para poder solucionar las posibles dudas, a continuación vamos aclarar en qué consiste la anestesia, sus tipos y efectos tras someterse a la litotricia con láser holmium. Dado que la idea de estar inconsciente o de perder temporalmente la sensibilidad puede resultar desconcertante.

Médico de cálculos renales

Los métodos de anestesia en urología han presentado un considerable adelanto en los últimos años, por ello el tipo de anestesia que se aplica a cada paciente puede variar aun que el problema sea similar.

La anestesia en la operación de litotricia con láser holmium

La anestesia utilizada en la cirugía de litotricia con láser holmium puede ser local, regional o general, dependiendo de las características del paciente y los criterios médicos. Normalmente en litotricia con láser holmium se opta por la anestesia general, dado que proporciona un manejo más cómodo del paciente durante la intervención y asegura la sedación completa del paciente evitándole sentir cualquier tipo de molestia o dolor.

Aunque los riesgos durante esta intervención son mínimos suelen ser asociados más a la anestesia que a la propia técnica de eliminación de cálculos, a continuación mostramos con detalle los aspectos más importantes que se deben saber sobre el tema.

El papel del anestesista antes de la intervención de litotricia

El anestesista tiene como responsabilidad que la operación se realice con éxito, con las máximas garantías para el paciente desde el punto de vista vital y de confort para el cirujano.

Es también el encargado de recoger datos antropométricos del paciente tales como la talla y el peso, definir el perfil de paciente en caso de tratarse de un paciente geriátrico, paciente obeso, etc. Debe de consultar si el paciente padece de más afecciones o enfermedades y si por lo tanto entraña algún riesgo, si tiene alergias a medicamentos o puede presentar potencialmente alergias a fármacos.

El médico anestesista realizará un estudio detallado del organismo del paciente antes de la intervención, además de solicitar pruebas complementarias que engloban el preoperatorio.

Otro aspecto importante del que se encarga el anestesista es calcular el tiempo de anestesia que requerirá el urólogo para realizar la intervención.

La función del anestesista durante la cirugía de litotricia con láser holmium

Existen diferentes métodos de sedación para la litotricia, estos métodos dependen de la localización del cálculo en el sistema renal, su tamaño y técnica de extracción. En el caso de la litotricia con láser holmium se utiliza normalmente la anestesia general, debido a como se ha comentado anteriormente a que asegura mayor éxito de la cirugía sin proporcionar dolor o complicaciones durante el procedimiento.

En primer lugar cuando el paciente llega al hospital y es ingresado en su habitación, se le proporcionara un pijama y se le indicara estar en la cama a espera de ser trasladado a quirófano. El paciente deberá de haber cumplido las ordenes previas las horas antes a la intervención en cuanto a las horas de ayunas, restricción de medicamentos, etc. y por supuesto se habrán realizado las pruebas preoperatorias oportunas previas a la intervención quirúrgica. Seguidamente se procede a iniciar la intervención:

  • El paciente permanecerá en la habitación hasta que sea trasladado a la zona prequirúrgica. Una vez allí, será atendido por el personal de enfermería, encargados de introducir una vía periférica para la posterior administración de la medicación que necesitará el anestesista para sedar al paciente. El profesional también se encargara de recordar y tranquilizar al paciente que la anestesia le proporcionar confort y no sentirá ningún tipo de sufrimiento o dolor durante la cirugía.
  • Cuando el paciente ya es trasladado a la mesa de quirófano. El anestesista, indicará a los enfermeros sobre las dosis de fármacos que comienzan a administrar por vía intravenosa al paciente. El paciente se encontrara dormido en pocos segundos tras la inyección de los fármacos. A continuación, cuando el paciente esta relajado y sedado por completo da comienzo la intubación conectado un respirador al paciente, asegurando que el intercambio de gases durante la intervención sea óptimo. Al mismo tiempo el paciente recibe una suministración intravenosa continua de relajante muscular y opioides por vía intravenosa, manteniendo por completo al paciente sedado, inconsciente, relajado y sin notar ningún tipo de dolor.
  • Durante todo el procedimiento el anestesista está pendiente y controla las funciones vitales, asegurando que todos los órganos funcionen bien.
  • Mientras tanto el cirujano interviene al paciente, sin necesidad de preocuparse de que el paciente pueda sentir algún tipo de dolor o molestia, gracias a la función del anestesista.
  • Durante la intervención la efectividad de la anestesia y el bienestar del paciente se controla con monitoreo básico. Dejando libre de esta preocupación al cirujano, para que pueda realizar el proceso con seguridad.

¿En qué consiste el monitoreo básico?

Durante el monitoreo básico el anestesista está pendiente de las siguientes constantes vitales:

  • Presión arterial media: Es importante que la tensión no caiga, es decir, el paciente no se hipotense o no suba, no se hipertense, evitando las consecuencias que esto podría tener para el resto de los órganos vitales.
  • Electrocardiograma continúo: Indica cualquier alteración del cambio del ritmo cardiaco, taquicardia en caso de aceleración del ritmo o bradicardia cuando se da un ralentización del ritmo.
  • Oximetría de pulso: Da información en todo momento de la función pulmonar y de cómo se oxigena la sangre en el pulmón. En caso de que la oximetría enseguida empezaría descienda, alerta al especialista de la complicación para volver a estabilizar los niveles normales. Lo normal es que estos niveles se encuentre entre el 98-99%.
  • Capnógrafo: Se trata de un registro gráfico del CO2 en sangre, siendo los niveles normales de entre 35 y 45 mmHg.

Durante la intervención las funciones vitales que se deben vigilar y estabilizar son:

  • Frecuencia cardiaca: Son las veces que late el corazón por minuto. Debe latir entre 60-80 latidos por minuto. Para asegurar el correcto funcionamiento cardiaco, el anestesista estará pendiente de que la frecuencia cardiaca se mantenga en niveles normales.
  • Presión arterial: Mide la fuerza con la que sale la sangre del corazón y la fuerza que aguantan las arterias. Es necesario que ambas presiones estén equilibradas.
  • Temperatura: La fiebre, se da cuando la temperatura es superior a 37ºC, tratándose siempre de un dato patológico. Normalmente este dato muestra la aparición de proceso infeccioso.
  • Gases sanguíneos y venosos: Indican el correcto funcionamiento del aparato respiratorio. Es clave durante la intervención quirúrgica ya que existe otro órgano que como el sistema nervioso central (SNC) que depende de él. Las células del SNC denominadas neuronas, son muy sensibles a la falta de oxígeno. En caso de que durante la intervención no hay buen intercambio gaseoso, se puede producir una muerte neuronal más importante o mayor de la esperada, generando de este modo resultados no deseados.
  • Función renal: Algunos fármacos suelen alterar el funcionamiento del sistema renal, frenando el filtrado de algunas sustancias por el riñón. El anestesista se asegurará que el riñón está funcionando y si hace falta administrará fármacos para hacerle funcionar y que filtre los fármacos para que no se acumulen.

Al finalizar la intervención el paciente debe de ser consciente de lo que ocurre con normalidad en el postoperatorio, además de conocer más sobre los posibles efectos secundarios de la anestesia general.

Cirugía de piedras en el riñón

Postoperatorio y posibles efectos secundarios de la anestesia general tras la litotricia

Tras la intervención el paciente pasa a la llamada sala de despertar o reanimación, donde el anestesista se encarga de que el paciente despierte en correctas condiciones y respire de forma espontánea, sin ningún tipo de dificultad.

Es frecuente que el paciente no recuerde con claridad que ha pasado y este confuso en cuanto a las personas que le rodean, es algo completamente normal y se debe a los fármacos que se le han suministrado. También es posible que sufra de mareos, somnolencia o náuseas.

Otras posibles molestias pueden ser provocadas por el roce en la garganta con el tubo de respiración, no es preocupante ya que desaparece en unos días, solucionándose con enjuagues.

En los casos en los que se ha realizado la introducción de stent o sonda se procederá a su extracción, este procedimiento también puede generar molestias, pero desaparecen en poco tiempo.

El paciente debe tener en cuenta que tras la litotricia con láser holmium se deben de seguir indicaciones postoperatorias, ya que ayudan a una recuperación más rápida y garantizan el éxito de la cirugía.

  • Es recomendable que los pacientes tengan ayuda al ser trasladados del hospital a casa, de igual modo que estar en reposo y descansar en llegar a casa. En la mayoría de los casos se puede reanudar la actividad diaria en 1 o 2 días después del procedimiento.
  • Beber abundante agua durante las semanas posteriores al tratamiento, ello facilita la eliminación de cualquier pedacito de cálculo que todavía no haya salido y disolver lo poco que pueda quedar de anestesia en el organismo. 
  • En caso de haber sido recetados analgésicos por el especialista, el paciente deberá de tomarlos con mucha agua si aún tiene dolores. También es posible que durante unos días el paciente necesite tomar antibióticos y antiinflamatorios.
  • Una solicitud común del médico es que el paciente cuele su orina en casa para buscar cálculos, el especialista indicará en caso de solicitarlo como se debe de hacer.
  • Destacamos también que el paciente no debe de olvidar que tendrá que acudir a una cita de control con su médico en las semanas posteriores a la litotricia. La intención del seguimiento del paciente es prevenir una futura reaparición de cálculos y confirmación de que el procedimiento ha sido efectivo.

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Artículo de elaboración propia bajo la supervisión de nuestra Dirección Médica.

Fecha de publicación: 17-07-2017

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