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Fístula anal, qué es, causas, síntomas y tratamiento

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01-03-2018
Fístula anal, qué es, causas, síntomas y tratamiento
  • Publicado:
  • Escrito por Equipo de redacción de Operarme.es
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Las fístulas anales son heridas en forma de túnel que se producen en la zona anal, normalmente a causa de un absceso. El trayecto fistuloso suele extenderse desde la parte interna de recto hasta la superficie que rodea el ano.

Para remediar los síntomas provocados por una fístula anal es posible recurrir al tratamiento farmacológico, ayudando a calmar las molestias, aunque el remedio definitivo es la cirugía.

La cirugía permite drenar la fístula anal, limpiar el trayecto fistuloso y favorecer a la correcta cicatrización de la zona. Con la intervención se eliminan los síntomas y limitaciones provocados por la fístula.

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¿Qué es una fístula anal?

Una fístula anal es una conexión en forma de conducto entre una glándula anal bloqueada (absceso) y una apertura en la piel que rodea el ano. La formación de una fístula se da con mayor frecuencia en hombres que en mujeres y, suelen desarrollares entre los 30 y 50 años de edad. En el caso de los niños esta anomalía ocurre muy rara vez.

Este conducto recibe el nombre de trayecto fistuloso. Normalmente tiene una trayectoria que atraviesa los esfínteres del ano hasta llegar al exterior a través de un orificio en la piel que rodea el ano, por el cual se suele dar secreciones de pus e incluso, materia fecal.

Tipos de fístulas anales:

Las fistulas anales se pueden diferenciar según la trayectoria y estructuras a las que afecta. Para que puedas comprender mejor donde se produce este tipo de anomalías a continuación te explicamos los tipos de fístulas anales que existen:

  • Supraesfintéricas: son las fístulas que atraviesan por encima del esfínter externo.
  • Transesfintéricas: son aquellas fístulas que atraviesan tanto el esfínter interno como el externo.
  • Extraesfintéricas: este tipo de fístulas no atraviesan el esfínter, sino que el trayecto fistuloso va por fuera del esfínter.
  • Interesfintéricas: se trata de las fístulas que atraviesan el esfínter interno.

Fístula anal, qué es, causas, síntomas y tratamiento

En el siguiente apartado puedes encontrar información detallada sobre las causas que favorecen  la aparición de una fístula anal, además, si necesitas más información sobre esta afección puedes consultar el artículo de Causas de una fístula en el ano.

Causas de una fístula anal

Las fístulas anales suelen tener su origen a partir de una herida, lesiones producidas en intervenciones anteriores, infecciones o inflamaciones. Siendo la obstrucción de las glándulas anales (abscesos) la culpable de la mayoría de los casos de la formación de trayectos fistulosos. Sin embargo, son múltiples los factores que pueden causar la aparición de una fístula, entre los que destacan los siguientes:

  • Aparición de abscesos: la infección e inflamación de una porción o componente glandular de del colon, recto o ano con el tiempo forman un absceso. Cuando el absceso no es tratado a tiempo, el contenido de su interior busca un trayecto de salida hacia el exterior para expandirse y drenar. Este trayecto es lo que conocemos con fístula anal o trayecto fistuloso. 
  • Enfermedades inflamatorias crónicas: algunos trastornos intestinales como la enfermedad de Crohn o la colitis ulcerosa, son factores de riesgo que favorecen a la aparición de una fístula anal. Este tipo de patologías inflamatorias afectan zonas como el intestino, el recto, el colon, e incluso, zonas más alejadas como la boca.
  • Prácticas sexuales: el sexo anal, los traumatismos en la zona y la introducción de cuerpo extraños anales, pueden provocar el desarrollo de una fístula anal.
  • Estreñimiento: en algunos casos es posible que a partir de sufrir males como el estreñimiento crónico se desarrolle una fístula anal. Debido a la fuerza que se realiza para las deposiciones y la acumulación de materia fecal, provocando la inflamación ano rectal y acumulación de bacterias.

¿Cuáles son los síntomas propios de una fístula anal?

Es posible que la fistula anal no presente síntomas cuando aparece, por lo que detectarla en sus primeras etapas es complicado, sobre todo si está situada en el interior del ano. Sin embargo, también es posible que presentes diversos signos y síntomas que producen incomodidad y molestias que se van agravando con el tiempo, por ello es importante detectarlos cuanto antes y comenzar con el tratamiento. Entre los síntomas más comunes destacamos los siguientes:

  • Dolor e hinchazón alrededor del ano: puedes notar dolor agudo y persistente en la zona del trayecto fistuloso, tanto al estar en reposo como al defecar.
  • Secreciones: con sangre, con mal olor o con pus que drena por una apertura cercana al ano. El dolor puede disminuir una vez que la fístula termine de drenarse.
  • Irritación de la piel: alrededor del ano debido a las secreciones constantes, así como picor y escozor en la salida de la fístula.
  • Fiebre, temblores y cansancio: aparece debido a la infección presente en el trayecto fistuloso.

Diagnóstico de fístula anal

Para diagnosticar una fístula anal el Especialista en Cirugía General y Coloproctología examinará la zona del ano buscando una apertura en la piel que lo rodea. Si esta es visible, el especialista procederá a determinar la trayectoria y dimensiones de la misma. También es frecuente, que durante el examen el médico intente drenar líquido o pus que pueda existir en el interior de la fístula.

Además, es posible que a pesar de mostrar síntomas propios de una fístula anal, la formación no sea visible desde el exterior. Para ello, el doctor realizará un examen de la zona empleando un endoscopio, que le permitirá observar el interior del canal anal y del recto hasta localizar la fístula. Además del uso del endoscopio, es posible que el experto solicite una ecografía para determinar las dimensiones y trayectoria de la fístula.

En caso de que tras diagnosticar que efectivamente presentas una fístula anal, se procederá a buscar la causa que lo ha provocado. En general se realizan diferentes pruebas que ayudan a relacionar la fístula con otro tipo de enfermedades como, por ejemplo, la enfermedad de Crohn.

Tras realizar todas las pruebas pertinentes, el médico determinará el tratamiento más conveniente para solucionar los problemas provocados por la fístula anal.

¿Cuál es el tratamiento para solucionar una fístula anal?

A pesar de que algunos de los síntomas provocados por una fístula anal pueden remitir con la toma de medicamentos, la única solución definitiva es la cirugía. Las fístulas pueden eliminarse llevando a acaba la cirugía con diferentes técnicas quirúrgicas, determinadas directamente por las características particulares de cada caso. Para que te familiarices con estas técnicas a continuación te explicamos en qué consiste cada una de ellas:

Fistulotomía

Mediante esta intervención se abre el trayecto fistuloso y se vacía. Durante esta intervención se realizan los siguientes pasos:

  • En primer lugar, el anestesista aplicará la anestesia local para que no puedas sentir dolor ni molestias durante el acto quirúrgico.
  • Tras hacer efecto la anestesia, el cirujano introducirá una sonda que servirá como guía para cortar a lo largo de la fístula.
  • A continuación, usará un instrumento para raspar cualquier acumulación de tejido de la fístula. El cirujano también abrirá y drenará los abscesos.
  • Seguidamente, cerrará la abertura rectal a la fístula. La otra abertura de la fístula que está en la piel permanecerá abierta durante la cirugía por medio de suturas, calor u otros métodos.
  • En algunos casos, es posible que el especialista coloqué un material parecido a un hilo fino en la herida para ayudar a drenar el líquido.

Este tipo de procedimiento quirúrgico tiene una duración de aproximadamente 30-90 minutos, dependiendo de lo complejo que pueda ser cada caso.

Cirugía de fístula anal

En cuanto a la etapa de curación tras el tratamiento, este se completa pasadas las 4-6 semanas, dependiendo directamente de la complejidad de la fístula.

Fistulectomía

Consiste en la extirpación completa del trayecto fistuloso. Se trata de una técnica más compleja que la fistulotomía, ya que conlleva heridas más grandes y, como consecuencia, el cierre y la cicatrización de la herida es más tardío. Esta intervención consiste en:

  • Ya dentro del quirófano, el primer paso es aplicar la anestesia local, adormeciendo la zona para que no puedas notar nada durante la intervención.
  • Tras hacer efecto la anestesia, el cirujano realizará un corte para acceder al trayecto fistuloso que se va a cerrar. También es posible colocar una ligadura a través del trayecto para realizar un cierre diferido.
  • Según la complejidad de la fístula, el especialista deberá reparar los esfínteres afectados, o colocar injertos de piel para tapar el orificio. Si se da el caso de que la fístula es compleja, es decir, que comunica con otros órganos, el cirujano deberá reparar ambos orificios, llegando incluso a necesitar en casos extremos la implantación de un ano artificial.
  • La cirugía finaliza colocando unos apósitos especiales sobre la herida que ayudan a la cicatrización y curación de la herida.

La intervención quirúrgica, fistulectomía, tiene una duración de entre 30 y 90 minutos, este tiempo puede variar según la complejidad de la fístula anal a intervenir.

La herida resultante de la cirugía suele cicatrizar pasadas 6 semanas, aunque dependerá de la complejidad del procedimiento y características particulares del paciente.

Sedal o seton

Existen tres tipos que se diferencia según el fin que se persigue con la intervención:

  • Seton cortante: Se realiza cuando el objetivo es la total eliminación de la fístula. Se pasa a través de la fístula una seda quirúrgica que se aprieta poco a poco para ir seccionando el esfínter.
  • Seton de drenaje: Se realiza cuando lo que se quiere es drenar el pus de la fístula para evitar que se forme un nuevo absceso. La seda quirúrgica se pasa a través de la fístula y, una vez drenado el pus, permite su reparación.
  • Seton guía: se realiza de la misma manera que el seton de drenaje. El objetivo de este método es mantener permeable el trayecto fistuloso hasta que pueda ser intervenido definitivamente.

¿Cómo es el periodo de recuperación tras la cirugía de fístula anal?

Tras la cirugía y ya en casa, el periodo de recuperación tras una cirugía de fístula anal puede completarse entre 2 semanas y un mes, dependiendo, como hemos comentado anteriormente, de la complejidad de cada caso.

Tras la intervención y haber recibido el alta hospitalaria, el especialista te dará las indicaciones pertinentes para recuperarte lo antes posible, por norma general las pautas postoperatorias son las siguientes:

  • Cuidados de la herida: la herida deberá permanecer tapada con apósitos que se irán cambiando hasta que termine de cicatrizar. Para evitar que la herida  se infecte y que la cicatrización se ralentice, tu médico te dará pautas como, por ejemplo, cambiar el vendaje frecuentemente, aplicar pomadas antibióticas y realizar baños de asiento. También deberás acudir al centro sanitario, cuando te lo indiquen, para revisar el progreso de la curación y controlar el progreso, evitando contratiempos.
  • Medicación: para remediar las molestias postoperatorias, dolores, estreñimiento e infecciones, tu médico te recetara analgésicos y antibióticos profilácticos. En caso de tomar otros fármacos por otras afecciones, consulta con el especialista si puedes combinarlos durante la etapa de recuperación, evitando efectos adversos sobre tu salud.
  • Descanso: tras la cirugía es muy importante permanecer en reposo durante los primeros días, evitando realizar esfuerzos o permanecer mucho tiempo sentado. Es conveniente que permanezcas tumbado, de esta forma  ayudarás a la curación y evitarás molestias y dolores en la zona.
  • Uso de ropa holgada: se recomienda usar ropa holgada que te permita moverte sin notar roces sobre la herida.
  • Dieta rica en fibra: para favorecer a tu recuperación tras la operación de fístula anal, es recomendable que sigas una alimentación rica en fibra, así como tomar mucho líquido y evitar las comidas pesadas o picantes.

Si quieres más detalles sobre esta etapa de curación, puedes consultar el artículo de Tiempo de recuperación tras la operación de fístula anal.

Solicitar consulta de valoración quirúrgica con Operarme.es

Si te estás planteando someterte a una cirugía de fístula anal con Operarme.es, puedes solicitar una consulta de valoración quirúrgica clicando en la siguiente imagen:

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Artículo de elaboración propia bajo la supervisión de nuestra Dirección Médica.

Fecha de publicación: 01-03-2018

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