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Rinitis y sinusitis, qué son y cómo se solucionan

27-04-2018
Rinitis y sinusitis, qué son y cómo se solucionan
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La rinitis y la sinusitis suelen provocarlas las alegrías. Además, están muy relacionadas puesto que, la rinitis crónica suele provocar la sinusitis.

Ambas enfermedades tienen tratamiento farmacológico pero lo más efectivo, cuando incluimos el factor crónico en alguna de ellas, es el tratamiento quirúrgico.

La intervención quirúrgica para tratar la rinitis se basa en una operación por radiofrecuencia para reducir los cornetes.

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¿Qué es la rinitis?

La rinitis afecta, de manera directa, a las fosas nasales. Estas fosas son dos cavidades separadas por el tabique sagital y ubicadas encima de nuestra boca. Esta estructura tiene numerosas funciones, entre ellas: se encarga de filtrar el aire que respiramos y regular el flujo del mismo en la inspiración con el fin de controlar la humedad y la temperatura. Además, recoge las partículas impuras que se encuentran en el aire mediante los cilios y la mucosidad, nos ayuda con la fonación de la voz puesto que actúa como caja de resonancia, teniendo además la capacidad de percibir y diferenciar los olores y calentar el aire para que no llegue frío a los pulmones. Estas cavidades están recubiertas de una mucosa que cuando se inflama, por el motivo que sea, hablamos de rinitis. Esta enfermedad puede ser aguda o crónica y, cuando hablamos de rinitis crónica, puede ocasionar sinusitis.

¿Qué es la sinusitis?

La sinusitis afecta a los senos paranasales. Cuando nacemos solo existen los dos etmoidales, a los 20 años se desarrollan los frontales, los maxilares surgen con las muelas del juicio y los esfenoidales son los que más tardan en aparecer. Los senos paranasales y las fosas paranasales están comunicadas. Estos primeros son cuatro pares de cavidades nasales que se encuentran entre los huesos faciales y la cabeza. La función de los senos paranasales consiste en drenar el líquido mucoso que está en su interior, repartir el aire que circula por las vías respiratorias y lubricar la nariz para mantenerla libre de partículas y bacterias. Así pues, cuando se inflama el tejido mucoso que recubre los senos, por un taponamiento de las vías nasales, por norma general, se produce una sinusitis.

Diferencias entre la rinitis y la sinusitis

La rinitis y la sinusitis son inflamaciones causadas, principalmente, por alergias, entre otras. Son enfermedades que afectan a las estructuras nasosinusales. La primera de ellas, la rinitis, afecta a la nariz, a las fosas nasales y su mucosa. En el caso de la sinusitis, son los senos paranasales quienes se ven afectados por la enfermedad. Sin embargo, en ambos casos se produce una irritación, un proceso de inflamación y puede tener diversas causas y síntomas. La sinusitis puede causarla un resfriado, puede ser fúngica, es decir, puede provocarla un hongo, también por pólipos nasales o por la contracción de rinitis. De esta manera, la rinitis y la sinusitis, tienen una estrecha vinculación ya que la primera suele provocarla la segunda cuando es crónica.

Rinitis y sinusitis

Aunque la rinitis y la sinusitis suelen ser más comunes en invierno debido a la poca humedad, la baja temperatura del aire y el contacto con ácaros influyen en nuestra respiración. Aun así, se ha de tener en cuenta que estos problemas pueden presentarse a lo largo del año. A continuación especificamos un poco más sobre cada una de estas patologías:

Rinitis

La rinitis es un proceso inflamatorio de la mucosa nasal puesto que, afecta a las fosas nasales. El contagio de esta enfermedad suele ser aéreo o directo, mediante el contacto físico con los causantes de la enfermedad, así como con personas que ya la hayan contraído. En este caso, mencionamos las llamadas microgotas de Pflüger para referirnos este tipo de contacto, que se tratan de las microgotas de saliva que se generan y expulsan al hablar. 
Así pues, se dan una serie de limitaciones en las funciones que tienen estas en nuestro organismo, que van desde filtrar el aire y recoger partículas, mediante la mucosa y los cilios, impuras que hay en el aire, hasta la capacidad de percibir y distinguir los olores. Las cavidades de las fosas nasales están tapizadas de mucosa y cuando esta se inflama, por la razón que sea, estamos ante una rinitis. La enfermedad puede ser crónica o aguda y, en el caso de que estemos ante una rinitis crónica, se puede ocasionar una sinusitis.

Tipos de rinitis

La rinitis supone una inflamación de la mucosa nasal. Los síntomas se presentan con estornudos, rinorrea mucoide, es decir, goteo nasal  e irritación y congestión nasal. Así pues, hay dos tipos de rinitis: alérgica y no alérgica.

  • La rinitis alérgica se da cuando nuestro sistema inmunológico se expone a un exceso de partículas exteriores tales como: el polen de las plantas, hongos, ácaros de polvo, pelo de animales, productos químicos como el consumo de tabaco o el contacto con el humo del mismo, alimentos medicamentos y veneno de insectos. La rinitis alérgica equivale a la nariz lo que el asma a los bronquios.

Así pues, durante un ataque de alergia, los anticuerpos, más concretamente la inmunoglobulina E (IgE), se adhieren a los mastocitos, unas células que liberan la histamina, que se trata de un compuesto que actúa en el organismo como hormona y neurotransmisor y, además, tiene un papel esencial en las reacciones alérgicas. Los anticuerpos, aparte de adherirse en los mastocitos, lo hacen en los pulmones, la piel y las membranas mucosas. Cuando la IgE toma contacto con los mastocitos, se liberan algunos productos químicos, entre ellos, la histamina causando la abertura de los vasos sanguíneos y el enrojecimiento de la piel y la zona hinchada. Todo ello se da en la nariz y provoca los estornudos y la congestión.

Hay dos tipos de rinitis alérgicas: la estacional y la perenne.

  • La rinitis alérgica estacional, conocida como la fiebre del heno, se da a finales de verano o en con la llegada de la primavera. Las personas sensibles al polen de los árboles suelen presentar los síntomas de la enfermedad a finales de marzo o principios del mes de abril y, a su vez, las personas que sufren reacciones alérgicas a las esporas de moho, presentan los síntomas en octubre y noviembre debido a la caída de las hojas.
  • Por otro lado, la rinitis alérgica perenne se produce durante todo el año y puede ser a consecuencia de la sensibilidad al pelo de los animales, el moho, plantas, alfombras y tapicería. La contaminación del aire, con las emisiones de gases tóxicos, puede acentuar la rinitis alérgica aunque las bacterias no son su principal causa pero si pueden crear una condición que empeora de las alergias.
  • La rinitis no alérgica no está condicionada por la  presencia de IgE puesto que no se debe a una reacción alérgica. Existe una relación clara entre la sinusitis y la rinitis no alérgica ya que la primera no suele darse sin una rinitis crónica. Además comparten varios síntomas como la obstrucción nasal, pérdida de olfato, hinchazón etc. Así pues, puede ser provocada por el humo del cigarrillo o el consumo del mismo, el frío, algún contaminante etc.

Es tanta la relación que tienen ambas enfermedades que, en la prueba preoperatoria de la cirugía endoscópica nasosinusal de la tomografía computarizada (TAC o TC), se muestra como las membranas mucosas de la nariz y los senos, a la vez, participan en el refriado común. Así pues, en algún caso, los otorrinolaringólogos que conocen la relación entre las fosas nasales y los senos paranasales, ahora se dirigen a la sinusitis como rinosinusitis.

Rinitis o sinusitis

Sinusitis

La sinusitis afecta a los senos paranasales. Los senos son unas cavidades llenas de aire, que se encuentran en los huesos del cráneo y se encargan de filtrar el aire que inhalamos, ayudarnos con la fonación del habla y nos da la capacidad de percibir y distinguir olores.  Como bien acabamos de decir, la sinusitis afecta a los senos paranasales y, por ende, a las fosas nasales provocando así, unas limitaciones en estas estructuras nasosinusales.

Estas limitaciones surgen a causa de las inflamaciones e infecciones provocadas por bacterias, hongos, virus o alergias recurrentes. Con esta afección se producen los pólipos nasales y la acumulación de mucosa purulenta con la que, respirar por la nariz, puede resultarnos costoso. De hecho, debido a la hinchazón en los ojos y la cara que todo ello provoca, es habitual sentir molestia en la cara.

Tipos de sinusitis

Hay dos tipos de sinusitis, la sinusitis crónica y la sinusitis aguda. Hablaremos de una u otra en función del tiempo que perduren en el que la contrae. La diferencia que las define, determinada por el tiempo, es evidente pero comparten otras más referentes a sus causas, síntomas y tratamientos.

  • La sinusitis aguda no permanece más de cuatro semanas. Suele provocarla un refriado común o una infección bacteriana, en el peor de los casos. Lo normal es que este tipo de enfermedad se resuelva en una semana y diez días. Se suele proceder ante ella con tratamientos fármacos e, incluso, con remedios caseros a no ser que persista más de doce semanas. Siendo así, puede causar infecciones graves y otras complicaciones y estaríamos ante una situación de sinusitis crónica.
  • Los síntomas de la sinusitis crónica persisten durante más de tres meses. La enfermedad la provoca una infección, un aumento de los senos paranasales o la desviación del tabique nasal. En este tipo de sinusitis, las bacterias están tan presentes como los hongos causando infecciones complicadas de tratar. Los síntomas se presentan obstruyendo las fosas nasales, con rinorrea mucoide, es decir, el goteo nasal, la hiposmia, que es un trastorno del olfato que afecta a la capacidad de percibir olores, etc. La sinusitis crónica no tiene un perfil de paciente claro ya que puede contraerla, tanto un adulto joven o de mediana edad, como un niño. Esta puede tratarse con fármacos pero, si no se resuelve de manera correcta o se hace de forma insuficiente, puede volver a remitirse. Por lo tanto, en el caso de que la medicación no haga desaparecer los síntomas, estaríamos antes una sinusitis crónica y la única solución definitiva sería la cirugía endoscópica nasosinusal.

En Operarme.es ofrecemos la operación de sinusitis siendo este un procedimiento quirúrgico mínimamente invasivo, que tiene como objetivo restablecer el curso de la mucosa nasosinusal. Esto se lleva acabo eliminando infecciones y limpiando los senos paranasales con el fin de aumentar la calidad de vida del paciente.

Tratamiento de la rinitis

La rinitis es una afección de las fosas nasales. Se inflaman las dos cavidades separadas por el tabique nasal que se encuentran encima de la boca. Las fosas nasales tienen varias funciones y estas se ven afectadas por la enfermedad. Entre ellas, están la filtración del aire que respiramos y la regulación del mismo para controlar la humedad y la temperatura, la recogida de impurezas mediante los cilios y la mucosa o la fonación para hablar, pues estas actúan como caja de resonancia y nos da la capacidad de percibir y distinguir olores. Estas cavidades están tapizadas con una mucosa y cuando se inflaman, por la causa que sea, hablamos de rinitis. La rinitis, al igual que la sinusitis, puede ser aguda o crónica y, ante una rinitis crónica, normalmente, se produce una sinusitis.

La rinitis es una inflamación en las fosas nasales, la cual, provoca mucosidad nasal, que por lo general, suele ser acuosa en sus inicios y espesa conforme se alarga el proceso. Esto suele ser propio de la rinitis crónica. Con la rinitis también aparecen los estornudos, especialmente en las rinitis alérgicas, taponamiento de la nariz y, en algunos casos, picor en la zona nasal y ocular. Hablamos de hiposmia cuando afecta a la capacidad olfativa y nos reduce la percepción de los olores, y anosmia cuando nos anula totalmente la capacidad de distinguirlos y percibirlos.

Aludiendo a los tratamientos que acepta la rinitis, nos encontramos con dos tipos. Atenderemos a uno u otro dependiendo del tipo de rinitis que hablemos. Por lo tanto, mencionaremos dos maneras de proceder ante la enfermedad: con tratamiento farmacológico o tratamiento quirúrgico. No obstante, cabe destacar algunas medidas preventivas para tratar la rinitis y reducir sus síntomas:

Tratamiento preventivo

Evitar los momentos y planes del día donde se está más expuesto al polen, como por ejemplo:

  • Las primeras horas de la mañana.
  • Las escapadas al campo.
  • Las épocas del año en que los árboles y flores florecen.
  • Viajar en coche con las ventanillas cerradas.
  • Intentar realizar las menos actividades al aire libre.
  • Limpiar y aspirar el polvo de las casas con perros.
  • Evitar los objetos que acumulen polvo como las cortinas y alfombras.

Una vez mencionadas las medidas que pueden prevenir la rinitis, damos pie a desarrollar los tratamientos posibles para tratar la enfermedad.

Tratamiento farmacológico

El tratamiento de la rinitis entiende una buena hidratación para aportar fluidez a las secreciones mucosas. También acepta el uso de descongestivos nasales y apiréticos para reducir la fiebre, si la hubiese. El tratamiento que se elige en la rinitis alérgica es la combinación del uso de antihistamínicos y el control que evite la exposición a los alérgenos que causan la enfermedad.

Cuando estamos antes una rinitis seca, la enfermedad debe tratarse con la hidratación aplicando suero fisiológico y pomadas oleosas con el fin de humidificar las fosas nasales. Así pues, destacamos los medicamentos más comunes para tratar la enfermedad de manera conservada:

  • Espráis para la nariz o lavados con suero fisiológico.
  • Antihistamínicos.
  • Corticoides.
  • Descongestionantes nasales.

En caso de que se dé una hipertrofia o haya pólipos nasales, se aconseja recurrir a la cirugía. Así pues, mencionamos la operación de reducción de cornetes por radiofrecuencia como tratamiento quirúrgico.

Cirugía de cornetes por radiofrecuencia

Tratamiento quirúrgico con radiofrecuencia en cornetes.

En un principio, el tratamiento de la rinitis se basa en el consumo de fármacos pero se dan algunos casos en que la enfermedad sigue estando presente, aun habiendo administrado un buen tratamiento, durante el tiempo necesario. Una rinitis que persiste en el tiempo puede conllevar el aumento de los cornetes nasales y supondría una afección a sus funciones, tales como: calentar y humedecer el aire que inhalamos.

Así pues, las dimensiones de los cornetes pueden taponar las fosas nasales y, si no se obtienen beneficios de mejoría y los síntomas continúan, de manera que existen limitaciones para llevar una vida normal, la cirugía tiene un papel fundamental para la solución definitiva a la rinitis.

La cirugía de la que hablamos es la operación de reducción de cornetes por radiofrecuencia, también conocida como turbinoplastia por radiofrecuencia. Esta cirugía supone una intervención en los cornetes. Pero antes de dar paso a explicar en qué consistirá la operación, hablaremos sobre las limitaciones que impone la rinitis a esta estructura interna de nuestro sistema respiratorio.

Los cornetes son una composición formada por hueso, en su parte central, cubierta de mucosa nasal y rodeada por múltiples vasos sanguíneos. Por lo tanto, las funciones que se ven limitadas por la hipertrofia de los mismos, son:

  • Filtrar el aire, calentarlo y humidificarlo.

La rinitis, o hipertrofia de cornetes, se puede corregir con la operación de cornetes por radiofrecuencia que consiste en lo siguiente:

  • Utilizar una aguja especial y pinchar los cornetes nasales.
  • Esta aguja está conectada a un aparato.
  • El aparato produce una reducción del tamaño.

Esta intervención quirúrgica es relativamente sencilla y cuenta con un porcentaje de éxito muy alto. Dura entre 15 y 20 minutos pero esto puede variar según el caso de cada paciente.

Operarme.es ofrece la contratación de esta operación con radiofrecuencia en cornetes para la solución de la rinitis e incluye, en su precio final de 3.850 €, todo lo necesario para poder intervenir de la manera más segura y efectiva posible para el paciente. Puedes pedir una consulta de valoración para esta intervención clicando a continuación:

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Tratamiento de la sinusitis

La rinitis y la sinusitis mantienen una relación muy estrecha, ya que cuando la rinitis es crónica se produce la sinusitis. Así pues, la sinusitis afecta a los senos paranasales, unos huecos llenos de aire que se encuentran en los huesos de nuestro cráneo. Estos actúan como filtro del aire que respiramos, tienen un papel importante en la emisión de nuestra voz cuando hablamos y nos aportan la capacidad de distinguir los olores.  Cuando los senos paranasales se ven afectados por esta enfermedad, las fosas nasales también lo hacen y se producen una serie de restricciones en estas estructuras nasosinusales. Debido a las inflamaciones e infecciones causadas por las bacterias, hongos o alergias persistentes, se producen los pólipos nasales y el exceso de moco con pus. Todo ello nos puede afectar a la hora de respirar, ya que suele resultar costoso y, además, la hinchazón de la zona puede producirnos molestias en la cara y los ojos.

Antes de hablar de los tratamientos para la sinusitis, haremos mención a algunas medidas preventiva que pueden evitar, en la medida de lo posible, que se agraven algunos síntomas de la sinusitis.

Tratamiento preventivo

Sabiendo que la rinitis y la sinusitis tienen una estrecha vinculación, podemos atender a algunas de las medidas preventivas de la rinitis, que aludían a la manera de evitar el polen, para atajar eficazmente las alergias. Continuando, pues, con los consejos, mencionaremos los más importantes:

  • Humidificar el cuerpo y las vías sinusales a través de la correcta hidratación de nuestro cuerpo, especialmente bebiendo agua.
  • Evitar el consumo del tabaco, el humo del mismo y los espacios en los que los niveles de contaminación sean altos.
  • Emplear descongestionantes en el caso de que se haya contraído una infección en las vías respiratorias.

Así pues, hacemos alusión a dos tipos de tratamiento para la sinusitis dependiendo del tipo que sea, aguda o crónica: tratamiento farmacológico o tratamiento quirúrgico.

Tratamiento farmacológico

Cuando la sinusitis es aguda suele solucionarse con el paso del tiempo y una correcta toma de medidas médicas, aunque es cierto que, lo normal es combinarlo con un tratamiento de antibióticos durante dos semanas. A su vez, si la sinusitis es fúngica, es decir, ha sido causada por un hongo, es de necesidad seguir un procedimiento para infecciones micóticas.

Para disminuir las dimensiones de la hinchazón causada por la aparición de pólipos nasales, se aplican aerosoles nasales con corticoides y antihistamínicos.

La sinusitis crónica suele tratarse entre tres semanas y un mes pero si persiste más de tres meses puede causar infecciones difíciles de tratar con medicamentos y se recurre, como opción única y efectiva, al tratamiento quirúrgico, el cual supone una cirugía endoscópica nasosinusal.

Tratamiento quirúrgico

Si los síntomas de la sinusitis persisten durante más de tres meses, estaríamos ante una enfermedad crónica. Esta se puede diagnosticar cuando los síntomas siguen presentes 90 días después de haber empezado el tratamiento farmacológico o se repiten, tres o más, episodios de sinusitis aguda al año. Por lo tanto, y como ya hemos mencionado antes, la operación de sinusitis se convierte en la solución definitiva para eliminar la enfermedad.

Esta operación conlleva una cirugía endoscópica nasosinusal que supone la abertura y el drenaje de los senos paranasales para eliminar infecciones y limpiar los mismos. Así pues, la manera de proceder en la intervención, es la siguiente:

  • Suministrar anestesia general
  • Emplear un descongestionante nasal para disminuir la inflamación de las membranas mucosas en las vías nasales.
  • Realizar una disección de la pared nasal con una fibra óptica. Esta se introduce por la fosa nasal con el fin de obtener una visión directa de la apertura de los senos.
  • Extracción del tejido anómalo u obstructivo.
  • Para finaliza, se hará un chequeo de los puntos sangrantes para hacer un taponamiento nasal y evitar hemorragias.  

Operarme.es cuenta con la cirugía endoscópica nasosinusal para ponerle un fin definitivo a la sinusitis. Esta intervención requiere las mejores condiciones para que la operación resulte efectiva, por lo que, en su precio de 4.890€, se incluye todo lo necesario para poder ejecutarla con la mayor seguridad y eficacia posibles.

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Artículo de elaboración propia bajo la supervisión de nuestra Dirección Médica.

Fecha de publicación: 27-04-2018

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