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Lesiones anales, tipos, diferencias y tratamientos

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21-02-2019
Lesiones anales, tipos, diferencias y tratamientos
  • Publicado:
  • Escrito por Equipo de redacción de Operarme.es
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Las lesiones anales son aquellas que afectan a la zona anal. Las más comunes son las hemorroides, la fístula anal y la fisura anal.

Puede que ninguna de estas lesiones anales presente algún síntoma. Sin embargo, el dolor es el más común de los síntomas cuando las hemorroides, las fístulas o las fisuras anales si los presentan.

Aunque el tratamiento quirúrgico no es la primera opción, para las hemorroides, la fístula anal y la fisura anal la cirugía es la solución definitiva para evitar su reaparición.

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¿Qué son las lesiones anales?

La lesión anal más común es la fisura anal y, en muchas ocasiones, este tipo de lesiones pueden agravarse por no acudir de inmediato al doctor. Aunque no debería ser así, las lesiones anales suelen ser un tema tabú ya que, solemos compartir con nuestro entorno las dolencias de cualquiera tipo: gripes, virus, dolores de muela etc. y, sin embargo, resulta un tema vergonzoso comentar este tipo de enfermedades anales, hasta con el médico.

No obstante, antes de hablar sobre el tipo de lesiones anales que existen y la gravedad de las mismas, es importante conocer cuáles son las funciones de esta parte del cuerpo.

El ano es el orificio terminal del tubo digestivo, por el cual los desechos de la digestión (heces) salen del cuerpo. Está constituido por un músculo, el esfínter, recubierto de mucosa. Por arriba se sitúa la parte inferior del recto y por debajo, la zona cutánea que lo continua y rodea. Así pues, en el caso de que este músculo pierda su funcionalidad, puede producirse una incontinencia fecal.

Cuando hablamos de lesiones anales, nos referimos a todas aquellas enfermedades localizadas en el ano y zona de alrededor.

Lesiones anales, hemorroides​​

Es un error no normalizar esta situación ya que, si hay síntomas de dolor, sangrado, picor o molestias, es importante que el especialista diagnostique cuando antes la patología para que los daños sean los mínimos posibles, así como la curación más rápida.

El paso del tiempo puede agravar la situación y dar lugar a males mayores, como leerás a continuación.

Tipos de lesiones anales

Hemorroides

Es una de las lesiones más comunes y consiste en la inflamación de las venas que componen el plexo venoso hemorroidal. Este tipo de lesión anal también es conocida como almorrana. Son una especie de almohadillas que, cuando se hinchan, se vuelven dolorosas y presentan síntomas como el picor, quemazón o malestar general.

Según su localización las hemorroides podrán ser internas o externas. Las hemorroides internas están por encima de la línea dentada, es decir, la línea que separa la piel del ano de la mucosa del recto. Así pues, existen cuatro grados referidos a esta situación patológica.

  • Grado 1. Las hemorroides no salen fuera del ano pero el principal síntoma es el sangrado al defecar.
  • Grado 2. Las hemorroides salen fuera del ano, es decir, se prolapsan por el conducto anal con la defecación y vuelven a su posición inicial, tras finalizar la misma.
  • Grado 3. En este caso, las hemorroides salen por el ano en cualquier momento, con o sin defecación. De tal manera que, para introducir la hemorroide se hará de forma manual
  • Grado 4. Las hemorroides se prolapsan de manera que no pueden volver a introducirse, provocando un dolor muy intenso.

Por otro lado, las hemorroides son  externas,  cuando están por debajo de la línea dentada, es decir, debajo de la unión anorrectal, haciéndose visibles. Este tipo de hemorroides podrá dar lugar a una trombosis hemorroidal en la que se formará un coágulo sanguíneo que, en el peor de los casos, explotará causando el sangrado.

Fisura anal

Las fisuras anales son heridas o desgarros que se producen en la zona anal. Esta lesión anal causa mucho dolor, sobre todo al defecar, puesto que las heces pasan por la zona afectada y provocan un dolor agudo. Además, esto puede contribuir a que la zona se infecte. 

La fisura anal es una pequeña herida o úlcera lineal en el borde interno del ano

Según el origen, es decir, el motivo por el que aparecen las fisuras anales, estas lesiones anales serán primarias o secundarias. Si suceden por factores mecánicos, o bien, no se conoce la causa, las fisuras se considerarán de origen primario. Por el contrario, si el desgarro no tiene nada que ver con la función anal, sino por una enfermedad, serán fisuras secundarias.

La lesión anal, la fisura anal

La fisura anal primaria ocurre en pacientes sanos sin patologías asociadas. Normalmente, se desarrollar a partir de un traumatismo o la consecución de ellos, lo que termina por dañar la mucosa anal y producir el desgarro. El estreñimiento podría ser una causa de fisura primaria que se desarrolla por un daño repetitivo en la mucosa anal.

La fisura anal secundaria ocurre por alguna enfermedad que, normalmente, afecta a nivel digestivo, más concretamente a la mucosa intestinal.

La fisura anal secundaria es de carácter crónico, ya que las enfermedades que la causan actúan en forma de brotes, sistemáticamente.

Las Enfermedades Inflamatorias Intestinales que, con más frecuencia, causan este tipo de fisura anal, son:

  • Enfermedad de Crohn
  • Colitis Ulcerosa
  • Tuberculosis Intestinal
  • Enfermedades de Transmisión Sexual como la sífilis, etc.

Las fisuras anales pueden clasificarse según su causa y frecuencia con la que aparecen.

Las fisuras anales serán agudas o crónicas, según con la frecuencia que aparezcan, o bien, teniendo en cuenta el tiempo de su evolución.

Si la fisura anal ha aparecido hace 6 semanas y nunca antes había surgido, se tratará de una fisura aguda. En casos donde la fisura permanece más de 6 semanas y el tratamiento médico no hace ningún efecto, la fisura anal es crónica.  

Fístula anal

La fístula anal es la conexión entre un orificio externo, en la piel del ano, y un orificio interno, dentro del ano, es decir, la fístula anal es un pequeño túnel que se crea a partir de dos aberturas: una dentro del canal anal que llega hasta la otra, en el exterior, cerca del ano.

La comunicación que hay entre el orificio interno y el orifico externo de una fístula anal, se denomina trayecto fistuloso.

A diferencia de la fístula anal, el absceso anal es una cavidad infectada llena de pus cerca del ano. Sin embargo, el 50 % de los casos de abscesos anales, se convierten en una fístula anal. No obstante, una fístula también ocurre sin la necesidad de que exista previamente  un absceso anal

El perfil más común del paciente que padece de fístula anal es un adulto de 30 – 50 años, siendo más común en hombres que en mujeres.

No obstante, y de la misma manera que con las fisuras anales, las fístulas anales también están asociadas a la Enfermedad de Crohn y varias enfermedades inflamatorias. Por lo tanto, una persona, con esta enfermedad, independientemente de que sea adulto o niño,  es más propenso a desarrollar fístulas anales.

Otras lesiones anales

  • Trombosis hemorroidal: esta lesión anal se da cuando una hemorroide se trombosa y produce un coágulo de sangre. Esto produce un dolor muy agudo. Durante la defecación es susceptible de explotar, causando el sangrado.
  • Absceso anal: es la acumulación de pus en la zona anal. La causa más frecuente es la obstrucción de las glándulas que se encuentran alrededor del ano, que provoca la infección de la misma. Por lo tanto, el absceso anal es una cavidad infectada, llena de pus, cerca del ano, por lo que su aspecto es inflamado y rojizo.
En el 50 % de los casos, los abscesos anales se transforman en una fístula anal
  • Úlcera anal: es una lesión con pérdida de tejido que se produce en la mucosa anal. La causa más frecuente de aparición de ulceras anales son las enfermedades de transmisión sexual y el cáncer anal.
  • Cáncer anal: este tipo de cáncer se desarrolla en las células de la piel. A diferencia del cáncer de recto y del intestino grueso, en los que en la mayoría de casos es de tipo adenocarcinoma, el cáncer de ano es de un carcinoma de células escamosas.  
  • Colgajos de piel: no suelen causar dolor ni sangrado. Estos colgajos surgen tras la reabsorción de trombos hemorroidales, o bien, cuando se padece de fisuras anales crónicas.
  • Prurito anal: es el picor que sucede en la zona anal que, normalmente, es producido por una mala higiene. Este picor provoca que el afectado se rasque, agravando así, el prurito. En casos donde el rascado es intenso, la zona puede sangrar y dar lugar a una infección.
  • Condilomas: son lesiones benignas causadas por la infección del virus del papiloma humano (VPH), siendo esta la infección de transmisión sexual más frecuente. Este tipo de lesiones están catalogadas como lesiones de bajo riesgo oncogénico, es decir, no están relacionadas con el cáncer.

Sin embargo, un tercio de los que padecen esta lesión anal, tienen una co-infección por otros tipos de VPH de alto riesgo oncogénico, por lo que es importante tratarlo cuanto antes.

Fístula anal, lesión anal

Las lesiones anales más frecuentes son las hemorroides, la fisura anal y la fístula anal por lo que, a continuación, podrás saber las causas, síntomas y tratamientos quirúrgicos de estas enfermedades.

Causas de las diferentes lesiones anales

Hemorroides

Las hemorroides tienden a aumentar su tamaño o hincharse debido a un aumento en la presión del recto que, normalmente, es debido a.

  • Esfuerzo defecatorio
  • Factores hereditarios
  • Estar sentado durante mucho rato
  • Diarrea crónica o estreñimiento
  • Embarazo. En las últimas semanas de embarazo, el útero ejerce presión sobre las venas hemorroidales y, en algunos casos, da lugar a la aparición de hemorroides.
  • Obesidad
  • Bajo consumo de fibra. Está muy vinculado y relacionado con el estreñimiento.

Fisura anal

La fisura anal es un desgarro o corte en el recubrimiento cutáneo del conducto anal. Las causas más frecuentes de esta lesión anal, son:

  • Personas con estreñimiento
  • Expulsión de heces grandes o duras
  • Diarrea crónica
  • Enfermedades intestinales inflamatorias como la Enfermedad de Crohn
  • Relaciones sexuales vía anal

Aun así, en un porcentaje alto de pacientes se desconoce la causa de la fisura anal.

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Fístula anal

En términos generales, una fístula anal es un pequeño túnel o trayecto que conecta el canal anal con la superficie.

En la mayoría de casos, las fístulas anales son producidas por un absceso anal, es decir una cavidad infectada situada en los tejidos que subyacen el conducto anal. No obstante, muchos abscesos anales no producen fístulas anales, de hecho solo la mitad de los casos culminan con una fístula anal.

Por otro lado, la aparición de esta lesión anal, también está relacionada con la enfermedad de Crohn.

Síntomas de las diferentes lesiones anales

Hemorroides

Las hemorroides son venas hinchadas en el ano y en la parte inferior del recto. Normalmente, suelen producirse por un sobreesfuerzo al defecar, o bien, por todo lo contrario, una diarrea crónica.

La aparición de las hemorroides no siempre provoca síntomas pero, cuando si lo hacen, los más comunes son:

  • Sangrado. Este sangrado, normalmente, no causa dolor pero al defecar pero puede observarse en el papel higiénico o en el inodoro.
  • Picor irritación en la zona del ano
  • Dolor o molestias
  • Inflamación
  • La hemorroide se puede trombosar, apareciendo un bulto cerca del ano que puede ser sensible y causar dolor.

Fisura anal

La fisura anal presenta una serie de síntomas bastante comunes en todos los pacientes afectados. Independientemente de que la fisura anal sea de carácter agudo o crónico, los síntomas más comunes de la lesión anal, son:

  • Dolor
  • Contractura del esfínter
  • Sangrado anorrectal

Los síntomas se retroalimentan unos de otros, es decir, entran en un círculo vicioso que, si no se trata, puede convertir la fisura anal en una lesión crónica. Pero ¿de qué manera? El dolor y la contracción del esfínter provocan que no llegue suficiente sangre a la zona, por lo que la fisura no podrá cicatrizar del todo.

Fisura anal, lesión anal

El dolor y la contracción del esfínter, o espasmo, se vuelven más intensos con la defecación. Cuando esto sucede, el paciente deja de querer ir al baño y se hace aún más estreñido, aumentando así, el espasmo anal y el dolor.

Fístula anal

Como te comentábamos arriba, la fístula anal es un túnel o conducto que se forma desde el interior, hasta la piel exterior del cuerpo cerca del ano. De la misma manera que con el resto de lesiones, la fístula anal también incluye dolor y sensibilidad a la presión.

Los síntomas principales de la fístula anal son:

  • Dolor
  • Hinchazón
  • Sensibilidad a la presión

La fístula anal, en la mitad de los casos, están producidas por abscesos anales, es decir, un cavidad infectada que cuando se revienta o abre, sale el pus o el líquido que contiene. Por lo tanto, cuando de la fístula anal sale pus y líquido del absceso, puede causar:

  • Irritación
  • Picazón en la piel que rodea el ano

Otros síntomas asociados a la fístula anal son:

  • Fiebre
  • Escalofrío
  • Fatiga
  • Debilidad

Tratamientos para las lesiones anales

Hemorroides

Las hemorroides de grado 3 y 4 son las hemorroides que sobresalen por el ano. En este caso, el paciente puede sufrir un deterioro en la calidad de vida, provocado por el dolor, las molestias y las manchas de sangre.

Lesiones anales, hemorroides

La solución en esta situación, siempre será la cirugía de hemorroides, o hemorroidectomía.

La cirugía de hemorroides, reduce al mínimo la reaparición de esta lesión anal.

Esta operación consiste en la dilatación anal y extracción del plexo venoso conformado por las venas hemorroidales.

La hemorroidectomía tiene una duración de 30 – 60 minutos, aunque siempre dependiendo del caso de cada paciente.

Fisura anal

Normalmente, se recurre al tratamiento no quirúrgico para las fisuras anales, con el fin de paliar los síntomas cuando se trata de lesiones primarias y agudas

El dolor y las molestias que produce una fisura anal, así como el sangrado anorrectal, hacen que la operación para la fisura anal sea casi obligada cuando el tratamiento médico no ha funcionado

Aunque haya tratamiento no quirúrgico para la fisura anal, la esfinteretomía es la solución definitiva para esta lesión anal.

La cirugía para la fisura anal, o esfinterotomía, consiste en la resección de una pequeña porción del esfínter anal  para relajarlo y permitir que se estire, aliviando la presión sobre la fisura.

Fístula anal

Las fístulas anales surgen a causa de la inflamación o infección de las glándulas en el interior del ano se producen estas lesiones anales.

La fístula anal solo puede tratarse con mediante intervención quirúrgica con la fistulotomía o la fistulectomía

Existen dos tipos de técnicas quirúrgicas para tratar la fistula anal:

  • Fistulotomía. En este cirugía se dilata el ano para ver con claridad la fístula y, el cirujano, realiza una apertura en el trayecto fistuloso para drenarlo y eliminar el tejido granulado.
  • Fistulectomía. De la misma manera que con la fistulectomía, en esta intervención se dilata el ano y el cirujano resecciona por completo el trayecto fistuloso.

Ambas intervenciones duran 30 – 40 minutos, aunque es la fistulectomía la que requerirá un periodo de recuperación más lento.

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Información Médica de Confianza

Artículo de elaboración propia bajo la supervisión de nuestra Dirección Médica.

Fecha de publicación: 21 de febrero, 2019

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