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Operación de histerectomía abdominal (extirpar útero) Operación de histerectomía abdominal (extirpar útero)

Operación de histerectomía abdominal (extirpar útero)

Operación de histerectomía abdominal (extirpar útero)

La operación de histerectomía abdominal es la intervención quirúrgica convencional mediante la cuál se procede a extirpar el útero y las estructuras anejas debido a alguna patología, ya sea de carácter benigno o maligno. La histerectomía abdominal se diferencia del resto de técnicas, laparoscopia y vaginal, en que en este caso el abordaje quirúrgico se realiza a través de una incisión en la parte inferior del abdomen.

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  • La operación de histerectomía abdominal (extirpar útero) es la operación ginecológica más realizada hoy en día. Es la técnica convencional utilizada para llevar a cabo la extirpación del útero.

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Técnica quirúrgica convencional para la extirpación del útero

Toda la información sobre la Operación de
histerectomía abdominal
(extirpar útero)

La operación de histerectomía abdominal consiste en extirpar el útero e incluso las estructuras y órganos cercanos a causa de alguna patología en la zona. Esta patología puede ser de carácter benigno o maligno. En ambos casos la extirpación del útero se realiza para mejorar la calidad de vida de la paciente y eliminar futuros agravamientos de la patología. En el caso de la histerectomía abdominal la extirpación del útero se realiza a través de una incisión quirúrgica en el abdomen, a diferencia de las técnicas laparoscopia o vaginal que realizan el abordaje de otro modo.

La operación de histerectomía abdominal para extirpar el útero es la operación ginecológica más realizada hoy en día, por lo que las complicaciones son mínimas y las tasas de éxito muy elevadas.


¿Qué es una histerectomía abdominal (extirpar útero)?

Una histerectomía abdominal es la intervención quirúrgica que consiste en extraer el útero y sus anejos (cuello uterino, ovarios…), dependiendo del subtipo de intervención, mediante una incisión en el abdomen que permita a los ginecólogos cirujanos acceder a la cavidad abdominal y pélvica disecando cada una de las capas del abdomen de fuera a dentro.

La histerectomía abdominal es la intervención para la extirpación del útero y sus anejos que con más frecuencia se realiza en España, se estima que en nuestro territorio nacional en torno al 60 o 70% de las intervenciones quirúrgicas se realizan mediante esta técnica. El resto de ellas se realiza mediante laparoscopia abdominal y por vía vaginal. La elección de una técnica sobre otra se realiza teniendo en cuenta las patologías que padecen las pacientes, la experiencia del cirujano y la comorbilidad asociada, por tanto, la elección de una indicación terapéutica sobre otra se determina en cada caso de forma individualizada teniendo en cuenta muchos factores personales.

Operación de histerectomía abdominal (extirpar útero)

Tal y como hemos dicho anteriormente, para realizar la intervención quirúrgica que conocemos como histerectomía abdominal podemos encontrar varios subtipos dependiendo de la cantidad de componentes que el cirujano ginecólogo extraiga durante la operación:

  • Si el especialista en ginecología extirpa únicamente el útero manteniendo el cuello del útero y los ovarios hablaremos de una histerectomía subtotal. Esta cirugía es la menos habitual hoy en día.
  • Si el cirujano ginecólogo extirpa el útero y el cuello del útero hablaremos de una histerectomía abdominal total.
  • Si además del útero y de su cuello se extirpa la parte más alta de la vagina y todos los ganglios y conductos linfáticos de alrededor hablaremos de una histerectomía abdominal radical. Esto solo se realiza en el caso de tumores malignos.
  • Si además de todo lo mencionado anteriormente se extirpan los ovarios y las 2 trompas de Falopio hablamos de una histerectomía total más doble anexectomía.

Las diferentes técnicas quirúrgicas posibles en el día de hoy para la extirpación quirúrgica del útero y sus anejos vienen relatadas a continuación.

  • Histerectomía abdominal: La operación de histerectomía mediante abordaje abdominal consiste en la extirpación del útero a través de una incisión quirúrgica en la parte baja del abdomen.
  • Histerectomía laparoscópica: En este caso, la operación de histerectomía se lleva a cabo a través de varias pequeñas incisiones sin necesidad de abrir al paciente.
  • Histerectomía Vaginal: En este caso, el abordaje de la intervención se realiza desde la zona interior de la vagina.

¿Cuáles son las indicaciones por las cuales una paciente debe someterse a una histerectomía abdominal?

Los problemas o patología relacionadas con el útero son variadas y diversas y no siempre es preciso realizar una extirpación completa del útero y/o sus anejos para la resolución de las mismas. Desde un punto de vista clínico, las indicaciones más frecuentes para la realización de una histerectomía abdominal pueden dividirse según sean de características benignas o malignas. Desde un punto de vista de patología con carácter benigno las principales indicaciones de histerectomía abdominal son:

La histerectomía abdominal es la operación de ginecología más realizada hoy en día.

Histerectomía abdominal por miomas, miomatosis: los miomas son formaciones benignas de tejido del útero que crecen en el interior del mismo. Los miomas pueden alcanzar distintos grados de tamaño, es posible que sean muy pequeños y no den ningún tipo de sintomatología a la paciente que los sufre o que sean de gran tamaño pudiendo ocupar la práctica totalidad del útero. Los síntomas típicos de los miomas varían también dependiendo de su tamaño aunque de forma general podemos decir que la principal característica de estos miomas es el sangrado vaginal que producen, generalmente distinto a una menstruación habitual de la paciente. Es posible también que produzcan un alargamiento de la menstruación en otras pacientes o episodios de dolor intermitente o con las relaciones sexuales. Se ha relacionado también un cierto porcentaje de casos de infertilidad en las mujeres que padecen miomas de gran tamaño. Según la localización de su crecimiento pueden ser de varias clases.

  • Miomas submucoso: los miomas subserosos son neoformaciones de tejido del útero que crecen por debajo de una capa de tejido que forma parte del útero que se llama la capa mucosa, ésta es una de las primeras capas del útero si tenemos en cuenta una distribución de dentro a fuera.
  • Mioma intramural: los miomas intramurales son formaciones benignas que se producen entre las capas musculares del útero creciendo hacia el interior del mismo.
  • Mioma subseroso: los miomas subserosos son formaciones del útero que ocurren en la última capa que conforma el útero como tal, la capa serosa.

Histerectomía por endometriosis: la endometriosis es una patología complicada desde el punto de vista ginecológico y se define como la dispersión de células de características parecidas al endometrio del útero por la cavidad abdominal y la cavidad pélvica, pudiendo generarse en ovarios y las trompas de Falopio. Este tipo de enfermedad cursa con dolor abdominal y sangrado.

Histerectomía por enfermedad inflamatoria pélvica: la enfermedad inflamatoria pélvica es una patología de origen infeccioso que suele contraerse por transmisión sexual y que se produce predominantemente en mujeres. En la mayoría de los casos la mejoría se produce con la toma de antibióticos en el domicilio. En los casos más severos es posible que requiera una hospitalización para asegurarse un tratamiento antibiótico más agresivo y sólo en un pequeño porcentaje de los casos en los que la patología es resistente a antibióticos es necesario la realización de una histerectomía abdominal como tratamiento definitivo.

Histerectomías por prolapso de órganos pélvicos: La histerectomía por prolapso de órganos pélvicos consiste en la eliminación del útero como medida curativa ante un descenso del útero a través de la vagina que en ocasiones puede incluso asomarse a través del orificio externo de la vagina. Este tipo de patología es bastante frecuente y suele empeorar sobre todo en mujeres de edad más avanzada y en aquellas mujeres multíparas que han realizado varios alumbramiento por vía vaginal. En general es una medida defintiva en aquellas mujeres que no presentan deseos genésicos o que por edad avanzada es posible la realización de la extracción del cuerpo del útero de forma completa.

Desde un punto de vista de patología con características de malignidad, las indicaciones de intervención quirúrgica para la realización de una histerectomía abdominal son: neoplasia de cuello de útero, neoplasias de cuello de útero que invaden el cuerpo uterino, cáncer de endometrio, cáncer de ovario, tumores de endometrio y algunos tumores de origen en células primitivas.

La operación de histerectomía abdominal (extirpar útero)

En un porcentaje amplio de las pacientes que sufren de sangrado vaginal severo, crónico, que presentan miomas intrauterinos de gran tamaño o cualquiera de las indicaciones que hemos explicado anteriormente es necesario llevar a cabo una histerectomía abdominal para la resolución definitiva de su patología.

La estancia hospitalaria tras una operación de histerectomía abdominal es de 3 días.

La histerectomía abdominal ya sea total, subtotal, radical o con la doble anexectomía se considera una cirugía mayor. Por este motivo la paciente suele requerir una estancia hospitalaria de 3 días hasta lograr una completa recuperación de la misma. Normalmente, las pacientes que son sometidas a una histerectomía abdominal son pacientes que por su perfil individual y la patología que presentan han sido descartadas para el uso de otras técnicas quirúrgicas nombradas anteriormente, como por ejemplo: un útero muy agrandado de tamaño con grandes miomas puede ser una indicación habitual de histerectomía abdominal, una endometriosis extensa con afectación abdominal y ovárica, una enfermedad pélvica inflamatoria muy extensa o un prolapso de órganos a través de la vagina de poca entidad son motivos por los cuales el cirujano ginecólogo puede optar por este tipo de iniciación quirúrgica.

Para la realización de una histerectomía abdominal generalmente se precisará de anestesia general, sin embargo, es posible, que en determinadas ocasiones el anestesista opte por una anestesia raquídea con un pequeño componente de sedación para que el paciente permanezca en una especie de sueño profundo de manera que no se dé cuenta del transcurso de la operación. La diferencia entre un tipo de anestesia u otro es los medios a partir de los cuales se consigue adormecer o anestesiar la cavidad abdominal y pélvica. Mediante una anestesia general, el paciente permanece entubado a un respirador mecánico que realiza los movimientos respiratorios por el paciente. En este tipo de técnica anestésica la paciente permanece en una estado comatoso gracias a anestésicos inhalatorios y por vía endovenosa.

Operación de histerectomía abdominal (extirpación del útero)

En todo momento el paciente permanece estrechamente vigilado y monitorizado por el anestesista que no se separa del paciente durante el transcurso de la operación. En la anestesia raquídea, el anestesista adormece la cavidad abdominal, pélvica y ambas extremidades inferiores mediante sustancias anestésicas que se inoculan en el canal medular a través de una punción medular (muy similar a una anestesia epidural pero mucho más profunda). Con el objetivo de permanecer estable al paciente y que éste no sea consciente de la intervención se suele sedar superficialmente mediante anestésicos intravenosos manteniendo al paciente en un estado más profundo que el sueño.

Para poder elegir la técnica anestésica más adecuada teniendo en cuenta las características del paciente y de la intervención. Es imprescindible que la persona a la cual se la va a someter a una intervención quirúrgica acuda a la consulta con su especialista ginecológico y con el anestesista que va a tratarlo. En estas consultas los especialistas acuerdan con el paciente según las características individuales de cada uno qué tipo de intervención es la más conveniente y qué tipo de anestesia o técnica anestésica es la que mejor se adapta al paciente y al tipo de intervención que se va a realizar. Para una mejor evaluación de la técnica anestésica es necesario que el paciente realice una serie de estudios preoperatorios que suelen precisar la realización de una analítica simple junto con un electrocardiograma y una radiografía de tórax.

Consulta con el especialista en ginecología

En la primera consulta con el especialista en ginecología el paciente va a poder explicar los síntomas y signos que le acontecen. En este acto médico el paciente debe aportar todos los estudios y resultados que le hayan realizado para diagnosticarle la patología actual de manera que el especialista ginecólogo pueda completar su sospecha diagnóstica de la mejor forma posible y afinar más en la indicación de la intervención quirúrgica así como en el tipo y tiempo de operación.

Solicita consulta con el ginecólogo para la operación de histerectomía abdominal (extirpar útero)​​

En el transcurso de la entrevista, es posible que el especialista ginecólogo necesite realizar alguna prueba extra que sea necesaria para confirmar el diagnóstico o que apruebe otro punto de vista. En ese sentido, cualquier prueba adicional se puede gestionar con nuestro departamento de atención al paciente para poder acceder a las mismas en la mayor brevedad posible y en las mejores condiciones.

En esta entrevista el paciente puede y debe preguntar todas aquellas dudas que le asustan o le preocupan entablando con ello la relación médico-paciente que beneficie lo máximo posible es tratamiento final. Si tras la valoración por parte del profesional médico y la resolución de dudas o cuestiones por parte del paciente se acuerda entre ambos la realización de una intervención quirúrgica para solucionar de forma definitiva el problema de salud, se procederá a escoger una fecha para la realización del preoperatorio, la consulta con el anestesista y la fecha y hora de la intervención quirúrgica.

Consulta con el ginecólogo para la operación de histerectomía abdominal, extirpación de útero

Preoperatorio para la histerectomía abdominal

El preoperatorio antes de la intervención es un momento importante dentro del proceso de enfrentarse a una intervención quirúrgica. El paciente debe acudir al hospital la fecha que él y su médico han acordado con anterioridad. Una vez en el hospital se procederá a la realización siguientes tres pruebas.

Por un lado la realización de una analítica sanguínea completa, compuesta por un hemograma, una coagulación y una bioquímica. Con este tipo de prueba preoperatoria, el anestesista puede objetivar el número de plaquetas, si el paciente presenta un problema en la coagulación de la sangre, si existe o no anemia, si hay signos de infección y si los electrolitos sanguíneos como el sodio y el potasio se encuentran en una concentración adecuada en la sangre. Todos estos datos son importantes para asegurar que la técnica anestésica se va a realizar en las mejores condiciones clínicas del paciente.

En segundo lugar, la realización de un electrocardiograma. En EKG (electrocardiograma) nos da información sobre el funcionamiento del corazón en cuanto a ritmo, alteraciones estructurales y conducción. Verificar la normalidad de la actividad cardiaca es fundamental para evitar sorpresas en el transcurso de la anestesia.

Por último la realización de una radiografía de tórax o de pecho. En esta prueba diagnóstica el anestesista puede observar si el paciente presenta alguna alteración ósea en el tórax o pecho, si la tráquea se encuentra correctamente alineada y para descartar cualquier otra alteración o signos incipientes de infección.

Anestesia en la histerectomía abdominal

Tras la realización de las pruebas preoperatorias comentadas en el apartado anterior, se producirá ese mismo día u otro, según el consenso alcanzado entre el paciente y el anestesista, la consulta de anestesia antes de la intervención quirúrgica. En esta consulta el especialista en anestesia que va a acompañar al paciente durante la intervención puede interpretar los resultados de las pruebas realizadas y realizar una historia clínica completa al paciente buscando medicación habitual u otras patologías crónicas que afectan de forma permanente o puntual al paciente.

Toda esta información es básica e imprescindible para que el anestesista pueda elegir la forma más adecuada de anestesia para la persona que se va a someter a una intervención quirúrgica. Es este momento también el adecuado para que el paciente pregunte todas aquellas dudas que le surjan sobre el tipo de anestesia y su recuperación posterior.

La operación de histerectomía abdominal (extirpación del útero) paso a paso

El paciente acudirá al hospital de referencia al cual haya optado en su acceso a la cita el día y a la hora acordada con el cirujano para la intervención quirúrgica. Normalmente eso ocurrirá el día de antes de la intervención. En ese momento, se acercará al servicio de información de la clínica u hospital con los papeles y los consentimientos firmados y rellenados debidamente. En ese mismo instante se le asignará una habitación individual con 2 camas y se le acompañará hasta la misma a la espera de la intervención. Ya en la habitación se le proporcionará la información de las actividades o medidas que debe realizar esa noche y los tiempos de ayuno previos a la intervención.

Normalmente no debe ingerirse ni alimentos ni líquidos al menos 8 horas antes del momento de la operación con el fin de asegurar que el estómago permanezca vacío en el momento de la inducción de la anestesia. En ocasiones es posible que se inicie la administración de antibióticos de forma profiláctica ya que se ha advertido que la toma de éstos disminuye de forma significativa la frecuencia de infecciones postquirúrgica. En otras ocasiones esta administración de antibióticos se restringe a 10 minutos antes del comienzo de la intervención.

Es posible que esa misma noche se le administren sustancia anticoagulantes en forma de pinchazo con una jeringa precargada en el abdomen, esta medidas antitrombóticas son muy habituales para prevenir la aparición de coágulos, sobre todo si se prevé una inmovilización en cama prolongada.

En ocasiones, es posible la administración de fármacos procinéticos intestinales que provoquen la limpieza del tubo digestivo en las horas previas a la intervención. Esta medida se utiliza como protección durante la intervención quirúrgica para prevenir movimientos intestinales y disminuir el tamaño del intestino delgado y grueso para minimizar la posibilidad de provocar daños a estos órganos. Este tipo de medidas no es obligatoria, dependerá del tipo de intervención a realizar.

Operación de histerectomía abdominal (extirpación del útero)

Al día siguiente, por la mañana, según el horario previsto para el inicio de la intervención se procederá a conducir al paciente a la sala quirúrgica donde le esperan el anestesista, el cirujano ginecólogo y uno o dos componentes del equipo de enfermería. En ese momento se encontrará con el anestesista que le asistió en la consulta de preanestesia, el cual objetivará la normalidad de las constantes vitales del paciente y procederá a canalizarle una vía venosa periférica a través de la cual se procederá a la administración de los fármacos anestésicos y a la dosis de antibiótico si fuera necesaria. A partir de ese momento el anestesista no se separará del paciente durante toda la intervención asegurándose de la perfecta monitorización de las constantes vitales del mismo.

Cuando ya el paciente ha sido inducido en la anestesia y se encuentra estable, el cirujano ginecólogo procederá a la colocación del cuerpo del paciente según la técnica quirúrgica que se vaya a realizar. Se procederá a la limpieza de la pared abdominal con sustancias antisépticas, si fuera necesaria la rasuración del vello en ciertas partes del cuerpo y se colocará un sondaje vesical para monitorizar la diuresis horaria. Posteriormente se pondrán los campos estériles (paños totalmente esterilizados que permitirán al equipo de cirujanos trabajar con la máxima comodidad y fiabilidad posible y disminuir al mismo tiempo la posibilidad de infecciones intraoperatorias).

Una vez que la paciente se encuentra debidamente esterilizada y en la posición adecuada se procederá al inicio de la intervención. A continuación procederemos a explicar de forma breve y simplificada en qué consiste la operación de histerectomía abdominal:

  • Incisión del abdomen en dirección transversal y por debajo del ombligo (esta es generalmente el tipo de incisión más habitual). A través de esta incisión los cirujanos irán disecando y coagulando los vasos sanguíneos y resto de los tejidos de la pared abdominal hasta llegar a la cavidad abdominal.
  • Una vez en la cavidad abdominal, el cirujano ginecólogo procederá a revisar los órganos de la cavidad abdominal para asegurar la buena disposición de los mismos. A continuación se colocará un separador quirúrgico que mantiene por si solo la incisión abierta y se desplazará el intestino delgado y grueso hacia el lado superior de manera que se pueda ver la cavidad pélvica de la mejor manera posible.
  • El siguiente paso es localizar el útero y sujetarlo mediante dos pinzas con una leve tracción hacia arriba.
  • El siguiente paso es localizar los ligamentos y vasos sanguíneos que nutren y conforman el útero. En este caso es muy importante localizar y ligar o suturar el ligamento redondo, los ligamentos úteroováricos, localizar el uréter para evitar su sección y la localización y sección o ligadura de los vasos uterinos.
  • Debe de localizarse la vejiga y separarse del útero mediante la disección de las paredes de ambos, que normalmente se encuentran pegadas entre sí.
  • El siguiente paso es la localización y la disección del útero con respecto al recto, de forma parecida a como se ha realizado con la vejiga.
  • A continuación, una vez que el útero está libre de las estructuras de alrededor es localizar el cuello del útero. Esta será, en este momento de la operación, la única parte del cuerpo de la mujer que una al útero. En ese momento se pinza el cuello del útero con unas tijeras sin bordes en una porción media y se corta el útero dejándolo libre.
  • Posteriormente se procede a suturar el cuello del útero. Se han descrito muchas técnicas para esta parte de la intervención quirúrgica. Las características individuales del útero y su cuello así como la experiencia del cirujano ginecólogo serán clave en la realización de una u otra.
  • Una vez eliminado y sacado el útero y cerrado el cuello del útero se procede a verificar que el resto de las estructuras de la cavidad pélvica y de la abdominal se encuentran en perfecto estado. Se suelen realizar lavados con suero fisiológico para eliminar el sangrado que se haya producido en el interior de ambas cavidades en el transcurso de la intervención.
  • Por último se procederá al cierre de ambas cavidades y de la pared abdominal capa a capa en sentido inverso al inicial.
Detalles operación de histerectomía abdominal, extirpación de útero

Postoperatorio de la histerectomía abdominal

En el momento en el que el cirujano ginecólogo coloca la última sutura en la piel del abdomen se considera que la cirugía ha terminado y comienza el periodo en el que el anestesista procede al despertar del paciente. No se abandona el quirófano hasta que el paciente recupera la conciencia y es capaz de moverse y hablar de forma espontánea. En ese momento se procede a derivar a la mujer, a la cual se le ha sometido a la intervención quirúrgica, a la sala de reanimación. En esta sala de reanimación, la paciente se irá recuperando poco a poco del efecto de la anestesia y se empezará a administrar la medicación analgésica necesaria. Este periodo de tiempo en la sala de reanimación puede durar unas cuantas horas. En el momento en el que la paciente ya se encuentra totalmente recuperada de la anestesia y sus constantes vitales se reestablecen de forma espontánea es conducida a la habitación que se le había asignado.

Postoperatorio en el hospital

Durante las primeras horas después de la intervención, la paciente mantendrá una dieta absoluta siendo nutrida e hidratada por medio de goteros a través de la vía periférica. Tras las primeras 12 horas se comenzará a progresar en la dieta comenzando a probar con una tolerancia a líquidos. Si la ingesta de líquidos es correcta, es posible que a partir de las primeras 24 horas se comience con una dieta semilíquida que progrese a otra dieta blanda hasta recuperar la función digestiva por completo en torno a 48 horas.

La sonda vesical que se le ha colocado en los minutos previos al comienzo de la intervención se suele mantener al menos 24 horas, retirándose en ese plazo a la espera de objetivar una micción espontánea. Si ésta se produce, no hará falta volver a sondar a la paciente pero, sin embargo, si se produjera una retención urinaria es posible que fuera preciso un re-sondaje vesical hasta pasadas 72 horas.

La operación de histerectomía abdominal, extirpación de útero

La movilización precoz de las pacientes que se han sometido a una cirugía mayor como es la histerectomía abdominal es muy importante para acelerar los plazos de recuperación y permitir instaurar el ritmo normal de actividades diarias en el menor plazo de tiempo posible. Sin embargo, durante las primeras 24 horas es importante el reposo en cama con breves periodos de movilización con el fin de asegurar la fijación de las estructuras anatómicas que han sido suturadas.

Al final de la intervención, aún en el quirófano, se coloca un apósito en el interior de la vagina para que ejerza un efecto de tapón en la sutura de cierre del cuello del útero. Este proceso es necesario para evitar un sangrado del cuello del útero que ha sido suturado tras la retirada del útero. En las siguientes 24 horas, si no se ha producido un sangrado vaginal, es posible retirar el taponamiento y sustituirlo por una compresa vaginal. Si se produjera un sangrado, sería necesario realizar una exploración ginecológica más extensa para asegurar que la sutura realizada permanece aún en buen estado.

Postoperatorio en casa

La paciente suele permanecer en el hospital entre 2 y 4 días después de la intervención, se considera apropiada la salida del hospital por parte de la paciente cuando se produce una dieta normal, una micción espontánea, no ha habido fiebre durante la estancia en planta, el dolor abdominal que puede quedar es controlado con analgésicos habituales y no se ha producido un sangrado vaginal. La recuperación total de la paciente tras la realización de una histerectomía abdominal suele ser completa entre 6 y 8 semanas después de la intervención, aunque es posible que la paciente pueda realizar actividades diarias que no requieran de un esfuerzo abdominal severo en unos 10-15 días.

Desde el momento que la paciente se da de alta del hospital, el tiempo que transcurre hasta la primera revisión suele ser de alrededor de 15 días, en ese periodo de tiempo, la paciente debe tener cuidado con la realización de esfuerzos abdominales intensos y debe tener una precaución especial en la cura de la incisión abdominal para evitar una infección de la herida quirúrgica o para detectarla si está empezando a suceder. Normalmente en la primera visita con el especialista se suele realizar una exploración ginecológica para verificar la sutura vaginal y la incisión abdominal y se comienzan a retirar los puntos si el aspecto de la herida quirúrgica es el correcto. La siguiente revisión por parte del ginecólogo suele ser al mes de la operación.

Ventajas y complicaciones de la histerectomía abdominal

La operación de histerectomía abdominal explicada a lo largo del texto, mediante la cual se procede a la extirpación del útero y/o de sus anejos, tiene como principal ventaja la de solucionar las patologías que puedan haber indicado su realización. Si el cuadro por el cual se ha sometido una paciente a la histerectomía es el sangrado o el dolor producido por los miomas, la extirpación del útero y de sus miomas debe solucionar de forma definitiva estas patologías. SI la indicación era un proceso de endometriosis o de enfermedad inflamatoria pélvica, la extracción del útero y de todas aquellas zonas afectadas debe mejorar significativamente la clínica acompañante.

No obstante, la realización de una histerectomía abdominal para la solución definitiva de estas patologías no está exenta de complicaciones. Por el contrario, no hay que olvidar que es la intervención más realizada, si tenemos en cuenta el número total de intervenciones y su porcentaje específico, en el ámbito ginecológico y que la experiencia de los cirujanos es amplia y contrastada, razón por la cual estas complicaciones quirúrgicas y postquirúrgicas suelen estar minimizadas al máximo exponente.

Por orden de frecuencia, las principales complicaciones que podemos encontrar asociadas a la realización de la histerectomía abdominal son: la hemorragia (sangrado entre un 1-2% de los casos, necesidad de transfusión entre 5-12%), infecciones de origen inexplicable entre 10-20%, infecciones durante la intervención entre un 6-25%, de la herida entre 4-8% y lesiones de la vejiga entre un 1-2%, del uréter entre un 0,2-0,5%, del intestino entre un 0,5-1%.

Consecuencias de la histerectomía abdominal

La histerectomía abdominal, sea por el abordaje que sea, tiene una serie de consecuencias para la mujer que se ha sometido a este tipo de intervención quirúrgica. La primera de ella es directa y se establece por la extirpación directa del útero, la imposibilidad para poder concebir descendencia en la propia mujer.

Operación de histerectomía abdominal (extirpación del útero)

Si la extirpación del útero viniera acompañada también de la extirpación de los ovarios en una mujer que no hubiera entrado en la menopausia aún, es posible que la paciente empiece a notar los efectos de la misma ya que con la extirpación de los ovarios también se produce un desajuste hormonal que simula la carencia hormonal de esta etapa de la vida. En cualquier caso hoy en día se cuentan con un gran arsenal terapéutico que puede minimizar en gran medida todos estos síntomas menopáusicos.

Vida sexual después de una operación de histerectomía abdominal

La extirpación del útero en la mujer no debería tener una repercusión a medio o largo plazo. En condiciones normales no se suele recomendar el inicio de las relaciones sexuales antes de las 5 o 7 semanas. La razón para esta norma es que la herida y la sutura de la cúpula o parte superior de la vagina están todavía muy recientes y puede ser peligroso someterla a presiones antes de que la cicatrización sea lo suficientemente consistente. Posteriormente a esta fecha, la vida sexual de la mujer sometida a una histerectomía por vía vaginal suele ser completamente normal. El útero no interviene nunca en la vida sexual de la mujer por lo que su extirpación no debería afectar a ésta en ningún caso.

Precio operación de histerectomía abdominal

En el precio de la operación de histerectomía abdominal se incluyen todos los recursos, tanto materiales como humanos, para llevar a cabo la intervención. Entre estos recursos encontramos el alquiler del quirófano, la estancia en habitación individual con cama de acompañante en hospital privado, la medicación necesaria durante la intervención, los honorarios de los médicos, anestesista y equipo de enfermería, visitas postoperatorias, el preoperatorio completo, etc.

Además, el precio de la operación de histerectomía abdominal es cerrado y con todo incluído, sin cuotas previas y sin sorpresas finales, el precio final será el mismo que encuentra el paciente al entrar por primera vez a la web.

En Operarme.es conseguimos proporcionar los precios más ajustados del mercado conservando la máxima calidad del proceso gracias a que tramitamos numerosas intervenciones a diario.