Instalamos cookies propias y de terceros para optimizar la navegación, realizar estudios estadísticos para mejorar la funcionalidad de los servicios ofrecidos y ofrecer publicidad relacionada con las preferencias de sus usuarios en función de sus patrones de navegación. Si continua navegando, consideramos que acepta su instalación en su navegador. Ahora bien, puede cambiar la configuración y obtener más información aquí.

ACEPTAR

Hipertrofia prostática, causas, síntomas, diagnóstico y tratamiento

5 (100%) 458 votos
18-09-2014
Hipertrofia prostática, causas, síntomas, diagnóstico y tratamiento
  • Publicado:
  • Escrito por Equipo de redacción de Operarme.es
Valora esta Noticia:

La hipertrofia prostática es el aumento anormal del tamaño de la próstata debido a la edad y a cambios hormonales.

La hipertrofia prostática es una patología muy común en hombres mayores de 60 años.

La única solución definitiva para aliviar los síntomas de la hipertrofia prostática es la operación de próstata.

​​

¿Qué es la hipertrofia prostática?

La hipertrofia prostática es una enfermedad asociada a la próstata, obviamente, que consiste en el aumento anormal del tamaño de ésta debido a la edad y a los cambios hormonales que se producen en el cuerpo del hombre. El aumento del tamaño de la próstata es una patología muy común entre los hombres de edad avanzada, siendo muy probable que a los 70 años padezcan hipertrofia prostática.

Asimismo, es importante mencionar que la hipertrofia prostática es de carácter benigno, no cancerígeno, además de que puede producirse en hombres de edades comprendidas entre 40 y 80 años en adelante. El principal problema de la hipertrofia prostática benigna es que debido a la posición de la próstata en el cuerpo humano, atravesada por la uretra justo a la entrada de la vejiga y frente al recto, al aumentar de tamaño ejerce presión sobre la uretra causando problemas a la hora de orinar. Para el alivio definitio de estos problemas, lo más probable es que se requiera de una intervención quirúrgica de próstata.

Solicitar cita con un especialista en próstata

Causas de la hipertrofia prostática benigna

Como ya hemos comentado, la principal causa de la hipertrofia prostática benigna es la edad y los cambios hormonales que se producen con el paso del tiempo, principalmente el aumento de los estrógenos sobre la testosterona. Realmente la próstata no deja de aumentar de tamaño a lo largo de toda la vida, siendo este aumento relativamente pequeño, la única diferencia es que al llegar ciertas edades este aumento de tamaño se acelera y causa los síntomas miccionales que comentamos a continuación:

La hipertrofia prostática es de carácter benigno

Síntomas de la hipertrofia prostática

Los síntomas de la hipertrofia prostática están directamente relacionados con la micción (orinar). Entre ellos encontramos:

  • Micción intermitente. Debido a la presión que ejerce la próstata hipertrofiada en la uretra la orina no fluye con facilidad produciéndose intermitencia en el momento de orinar e incluso la necesidad de realizar esfuerzo para ello.
  • Retención de orina y dificultad de vaciado de la vejiga. En estos casos, el paciente tiene tantos problemas para orinar que acaba reteniendo orina en la vejiga durante cada micción siendo casi imposible su vaciado completo.
  • Reducción del tamaño y fuerza del chorro urinario. Como comentábamos, la próstata aquejada de hipertrofia prostática oprime el conducto uretral reduciendo el canal por donde fluye la orina, lo que reduce el calibre del chorro urinario e incluso la fuerza con la que sale.
  • Infecciones de orina. Debido a la dificultad a la hora de vaciar la vejiga completamente, es posible que la orina no evacuada favorezca la proliferación de infecciones urinarias.
  • Aumento de la frecuencia urinaria. Al no poder vaciar la vejiga por completo, los pacientes sienten la necesidad de orinar en más ocasiones de las normales, sobre todo por la noche.
  • Problemas renales y sangrado urinario. Esa es una de las complicaciones más graves de la hipertrofia prostática benigna, siendo vital su tratamiento con el especialista en urología.

Hipertrofia prostática

Diagnóstico de la hipertrofia prostática

Se recomienda a los pacientes mayores de 50 años acudir anualmente al urólogo para que someterse a una revisión de cara a detectar posibles problemas en la próstata, tanto en lo que respecta a la hipertrofia prostática benigna como al cáncer de próstata. Durante la consulta el especialista en Urología realizará una serie de pruebas diagnósticas con las que podrá determinar si existe o no un agrandamiento de la próstata.

  • En primer lugar el cirujano llevará a cabo el cuestionario IPSS de síntomas prostáticos. Este cuestionario consiste en una batería de preguntas sobre los hábitos de micción del paciente con el que según sus respuestas el médico podrá conocer si existen indicios de hipertrofia prostática.
  • Por otro lado, encontramos la cuantificación del antígeno prostático específico en la sangre o PSA. Este antígeno es producido por la próstata para diluir el semen y normalmente la cantidad que pasa a la sangre es muy baja. En el caso de que exista una elevada cantidad de PSA en sangre es indicio de que puede existir un aumento en el tamaño de la próstata, ya sea debido a una prostatitis, a hipertrofia prostática o a cáncer de próstata.
  • A continuación encontramos el conocido tacto rectal. Esta prueba diagnóstica es quizá la más importante ya que permite al urólogo conocer la salud de la próstata mediante el tacto. Con esta prueba el médico es capaz de saber si el crecimiento de la próstata es anormal y diferenciar si este crecimiento es benigno, debido a hipertrofia prostática benigna; maligno, debido a cáncer de próstata; o debido a una infección. Además, el médico puede detectar en qué grado se encuentra la hipertrofia prostática al poder detectar su tamaño aproximado. Puedes conocer más sobre cómo diferencia un problema de otro pinchando en el siguiente enlace: ¿Cómo diagnosticar la hipertrofia prostática benigna?.
El tacto rectal es la prueba diagnóstica más importante y eficaz para la detección de hipertrofia prostática y demás patologías de la próstata
  • Por último y una vez el urólogo ha determinado que el tamaño de la próstata del paciente es elevado y causa problemas en la calidad de vida del paciente, puede solicitar la realización de una ecografía prostática para determinar el tamaño de la misma y así determinar qué tipo de tratamiento es el más recomendable. Dependiendo del tamaño se podrá llevar a cabo un tratamiento farmacológico que alivie los síntomas o puede ser necesario realizar una operación de próstata. La intervención de próstata se puede realizar con diferentes técnicas, las cuáles explicamos un par de párrafos más abajo.
 

Grados de la hipertrofia prostática

Como ya hemos mencionado en el apartado anterior, mediante el tacto rectal el urólogo puede determinar el grado de hipertrofia prostática con el tacto rectal, algo que confirmará la ecografía prostática. El tamaño habitual de la próstata es de 2 x 3 centímetros, con un volumen de 20 centímetros cúbicos y la forma de una castaña. Dependiendo del aumento de tamaño que haya sufrido la próstata podemos diferenciar entre:

  • Hipertrofia prostática grado 1: En este caso, el tamaño de la próstata se ha duplicado, llegando hasta los 40 cc. En estos casos y dependiendo de cada paciente, es posible tratarlo con fármacos si presenta síntomas.
  • Hipertrofia prostática grado 2: Se considera hipertrofia prostática de grado 2 en los casos en que la próstata sea tres veces mayor de lo normal.
  • Hipertrofia prostática grado 3: La hipertrofia benigna de grado 3 es cuando el tamaño de la próstata es cuatro veces mayor al habitual.
  • Hipertrofia prostática grado 4: Por último, si el tamaño de la próstata del paciente es tan grande que el médico no puede determinar los límites de la misma será considerado hipertrofia prostática de grado 4.

Dependiendo del tamaño de la próstata y de los niveles de PSA en sangre se procederá a realizar alguna prueba adicional, como una biopsia en el caso de que los niveles de PSA en sangre fueran muy altos, o se recomendará al paciente algún tipo de tratamiento. Asimismo, a no ser que el paciente presenta un elevado nivel de PSA, si el paciente no presenta síntomas ni molestias a causa de la hipertrofia prostática no será necesario ningún tratamiento, simplemente un control con revisiones periódicas.

foto hipertrofia prostática

Si la hipertrofia prostática benigna presenta síntomas que disminuyan la calidad de vida del paciente, el especialista puede recomendarle un tratamiento farmacológico u otro quirúrgico.

¿Quieres conocer si sufres síntomas relacionados con la hiperplasia benigna de próstata?

Realiza nuestro cuestionario gratuito IPSS de síntomas prostáticos y recibirás una valoración de nuestro equipo médico.

Imagen cuestionario IPSS de síntomas prostáticos

¿Qué tratamientos existen para la hipertrofia prostática?

Tomando como base el tamaño de la próstata, los síntomas que sufre el paciente y el deterioro de la calidad de vida causado por éstos, el especialista en urología recomendará uno u otro tratamiento. A continuación explicamos los dos tipos de tratamiento más utilizados:

Tratamiento farmacológico para la hipertrofia prostática

El tratamiento farmacológico para la hiperplasia benigna de próstata tiene como único objetivo el del alivio de los síntomas más molestos como son la irritación y la obstrucción. Este tratamiento se basa principalmente en el uso de antiandrógenos y suele tener buenos resultados en pacientes con próstatas de un tamaño poco mayor a 40 cc.

En un principio el problema puede ser solventado con medicamentos, pero con el tiempo el tamaño de la próstata puede continuar aumentando y reducir la eficacia de este tratamiento. En estos casos, la única solución para eliminar los problemas de hipertrofia prostática benigna es la operación de próstata.

Tratamientos para la hipertrofia prostática

Tratamientos quirúrgico para la hipertrofia prostática

La hipertrofia prostática benigna es una de las enfermedades más comunes en los hombres, calculándose que aproximadamente más de 500 millones de personas la sufren en el mundo. Este número irá aumentando a lo largo de los próximos años debido al continuo aumento de la esperanza de vida, por lo que existen numerosas técnicas quirúrgicas para el tratamiento de la hiperplasia benigna de próstata. A continuación exponemos las más relevantes:

Operación de próstata con láser de tulio

La operación de próstata con láser de tulio es la intervención con láser más moderna y tecnológicamente avanzada de la actualidad. Consiste en la introducción de una fibra láser a través de la uretra, con la ayuda de un cistoscopio, y en la consecuente fotovaporización del adenoma prostático (tejido prostático que ha aumentado de tamaño) permitiendo reducir el tamaño de la próstata y aliviando los síntomas de la hipertrofia prostática.

La principal ventaja de esta operación es el hecho de que la precisión y potencia del láser es mayor que en su predecesor, el láser verde, así como en la técnica de vaporización. La vaporización del tejido prostático consiste en la focalización del láser en la zona a eliminar calentando el agua intracelular hasta temperaturas superiores a los 100 grados causando su evaporación junto con el resto del material celular. Además, el calor que se pierde hacia las zonas adyacentes al tejido evaporado provoca un efecto hemostático (cauterización de una herida) que minimiza el sangrado intraoperatorio y postoperatorio.

Esta reducción del sangrado durante la operación de hipertrofia prostática con láser de tulio permite al paciente reducir el tiempo de estancia hospitalaria y de recuperación, a la vez que se reducen las posibles complicaciones como incontinencia urinaria o disfunción eréctil. Para conocer más sobre esta operación visita el banner a continuación.

Más información sobre la operación de próstata con láser de tulio

Operación de próstata con liberación uretral (Sistema Urolift)

La operación de próstata con liberación uretral consiste en la liberación del conducto uretral haciendo uso del sistema urolift. Este sistema está formado por el dispositivo urolift y los implantes urolift y los pasos a realizar son los siguientes:

  • El anestesista duerme al paciente con una ligera sedación.
  • A continuación, el urólogo aplica anestésico local en la uretra e introduce un cistoscopio por la uretra (la cual ha sido previamente dilatada y lubricada) hasta llegar a la próstata. Una vez en la zona de la próstata el especialista introduce el dispositivo urolift a través del cistoscopio hasta llegar a la zona de la obstrucción prostática.
  • El siguiente paso es ejercer una ligera presión con la punta del dispositivo hacia el lateral de la próstata y colocar el implante en la misma, permitiendo liberar parte del conducto uretral.
  • Después de esto, el cirujano coloca varios implantes a cada lado (normalmente son entre 2 y 6, dependiendo del paciente) hasta dejar el conducto uretral totalmente liberado. Una de las ventajas de este procedimiento es que al finalizar el cirujano puede comprobar de forma inmediata si la operación ha sido un éxito o no haciendo uso de un endoscopio flexible.
  • Tras tan sólo 20 minutos de intervención el paciente tan sólo deberá esperar un par de horas hasta que esté totalmente despierto y podrá abandonar el hospital por su propio pie y podrá orinar el mismo día notando un alivio automático de los síntomas, mejora que llega a su culmen a los 15 días tras la intervención.

Además de la corta duración de la intervención, los resultados inmediatos, la no necesidad de anestesia regional o general y que es ambulatoria, una de las principales ventajas de esta intervención es que al no dañarse tejidos como en las operaciones convencionales las probabilidades de sufrir incontinencia urinaria, disfunción eréctil o eyaculación retrógrada es prácticamente nula, siendo la única que lo permite. Para conocer más sobre esta intervención pincha en este enlace: Operación de próstata con liberación uretral (sistema urolift) o puedes ver la siguiente entrevista al Dr. Arjona, nuestro urólogo en Madrid y el mayor Especialista en Sistema Urolift de España:

Operación de resección transuretral de próstata (RTU)

La operación de resección transuretral de próstata es la intervención para la hipertrofia prostática más utilizada de la historia. Esta intervención tiene muy buenos resultados a largo plazo aunque existen mayores posibilidades de sufrir complicaciones, como incontinencia urinaria o disfunción eréctil, que en las modernas operaciones con láser.

Paciente con problemas de próstata

Asimismo, la RTU es una de las cirugías más utilizadas para la reducción del tamaño de próstata aquejadas de hipertrofia prostática. Esta intervención se realiza bajo anestesia regional o general, dependiendo del paciente, y consiste en lo siguiente:

  • Se introduce un cistoscopio lubricado a través de la uretra hasta llegar a la próstata.
  • Por el orificio del cistoscopio se introduce un endoscopio que cuenta con un instrumento cortante llamado resectoscopio y una luz.
  • Ya en la zona de la próstata, el cirujano va cortando pedacitos del adenoma prostático a la vez que sella los vasos sanguíneos con pequeñas descargas eléctricas realizadas con el resectoscopio.
  • Tras extirpar toda la cantidad de próstata necesaria, se coloca una sonda en la vejiga para permitir la fluidez de la orina durante el postoperatorio.
  • Esta intervención tan solo dura entre 30 y 60 minutos y la estancia hospitalaria es de 3 días aproximadamente.

Solicitar cita con un especialista en próstata

Recuperación tras una operación de próstata (Hipertrofia prostática)

La recuperación tras una intervención de próstata varía dependiendo de la técnica utilizada para tratar la hipertrofia prostática:

Láser de tulio: La estancia hospitalaria se reduce a un solo día, aunque en ocasiones el paciente puede abandonar el hospital el mismo día. Tras ello, el paciente tan sólo deberá pasar 2 o 3 días en casa sin realizar esfuerzos físicos excesivos y después podrá volver a sus actividades cotidianas con normalidad orinando sin problemas. Las actividades sexuales se podrán retomar a partir de la segunda o tercera semana de postoperatorio.

Liberación uretral con sistema urolift: En este caso, el paciente abandona el hospital un par de horas después de la intervención, puede llevar una vida normal desde el principio y la mejora de los síntomas es inmediata. Se recomienda esperar al menos 2 semanas para retomar sus actividades sexuales.

Resección transuretral: En este caso, la estancia hospitalaria es de 3 días y la recuperación total puede variar de entre 3 a 6 semanas. Las relaciones sexuales deberán esperar hasta 3 o 4 semanas después de la operación.

Información Médica de Confianza

Artículo de elaboración propia bajo la supervisión de nuestra Dirección Médica.

Fecha de publicación: 18-09-2014

comments powered by Disqus

La publicación de comentarios a través de DISQUS es un servicio que gestiona Disqus Inc. sita en EEUU, por lo que con la aceptación de su Política de Privacidad y la publicación de comentarios, Usted consiente expresamente la transferencia internacional de datos a dicho país con las finalidades descritas por Disqus y al tratamiento de sus datos por esta entidad. Operarme.es se limitará a responder su comentario y no tratará los datos para ninguna otra finalidad ni los cederá a terceros.

Urología Urología
Operación de Próstata con Láser de Tulio

Operación de Próstata con Láser de Tulio

PRECIO CERRADO
(Todo incluido) 5.790 €
Financiación 
desde 281 €/mes
Solicitar Cita
Consulta gratuita, inmediata
y sin compromiso